El Racing activa el modo ascenso: a 4 puntos del líder y con calendario de titanes
El tramo decisivo de LaLiga Hypermotion se convierte en un pulso electrizante entre Elche, Levante y un Racing de Santander que llega lanzado. Con 63 puntos y un calendario lleno de duelos directos, los verdiblancos sueñan con el regreso a Primera tras más de una década. El Sardinero vuelve a rugir
Mientras el Elche sigue comandando la clasificación de LaLiga Hypermotion, las alarmas empiezan a encenderse en el Martínez Valero. El líder, que parecía tener encarrilado el ascenso hace apenas unas jornadas, ha visto reducida su ventaja tras su tropiezo frente al Albacete. Detrás, una amenaza empieza a tomar fuerza: el Racing de Santander.
Los cántabros, dirigidos por José Alberto López, han encontrado su mejor versión en el momento más oportuno del curso. Con una racha de victorias que les ha permitido asentarse en la parte alta de la tabla, el Racing no solo aspira a meterse en playoff, sino que se ha colado de lleno en la lucha por el ascenso directo. Actualmente, son cuartos clasificados, pero con los mismos puntos que el Levante —tercero— y solo cuatro por detrás del Elche. El sueño de regresar a Primera División después de una década cobra forma en El Sardinero.
Un calendario exigente, pero ilusionante
El tramo final de la temporada no será sencillo para los cántabros. Su calendario incluye duelos de máxima exigencia: recibirán en casa a tres pesos pesados como Deportivo de La Coruña, Real Oviedo y Granada —todos con aspiraciones de playoff— y tendrán que viajar a campos difíciles como Cartagena, Almería y Elda. Pero lejos de verse como una desventaja, en Santander lo ven como una oportunidad: el Racing depende de sí mismo para meter presión a Elche y Levante.
«Faltan seis jornadas. Ya se lo he dicho a los chavales: hay que seguir compitiendo, hay que seguir jugando para ganar. Aún no se ha conseguido nada», declaró el técnico José Alberto tras el último triunfo.
El coeficiente, factor clave
La igualdad en la parte alta de la tabla hace prever que el ascenso podría decidirse no solo por puntos, sino también por el coeficiente de goles entre equipos. En este sentido, el Racing parte con desventaja frente al Elche, ya que perdió en el Martínez Valero y no logró vencer en casa. Sin embargo, aún queda por disputarse el enfrentamiento directo ante el Granada, lo que podría inclinar la balanza si el pulso llega igualado a las últimas jornadas.
La presión cambia de bando
Mientras que el Elche sigue siendo el favorito —con un colchón de puntos y un calendario todavía favorable—, la presión ya no recae únicamente sobre sus perseguidores. El conjunto franjiverde deberá afrontar ahora dos salidas consecutivas, ante Granada y Burgos, que podrían determinar buena parte de sus opciones de ascenso. Luego llegará el duelo clave ante el Levante, un derbi regional con aroma de final anticipada.
En cambio, el Racing llega lanzado, sin complejos y con la ilusión como bandera. Tras años de altibajos y pasos por Segunda B, el club cántabro ha vuelto a encontrar la estabilidad deportiva necesaria para soñar en grande. La afición santanderina ya empieza a creer que el retorno a Primera no es una utopía, sino una posibilidad real.
Un final de infarto
Con dieciocho puntos por disputarse, el margen de error es mínimo. La estimación apunta a que alcanzar los 75 puntos podría asegurar el ascenso directo, pero con tres equipos en un puño, cada jornada puede alterar el panorama. Racing, Levante y Elche se lo jugarán todo en seis partidos cargados de tensión, emoción y máxima igualdad.
Si el Racing mantiene su ritmo actual y es capaz de sacar adelante sus compromisos más exigentes, nadie podrá descartar su candidatura al ascenso directo.
La lucha está servida. El Sardinero vibra. El Racing está de vuelta.