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Racing y Mirandés, las claves de uno de los duelos decisivos por el ascenso

Anduva se viste de gala para recibir a los dos mejores equipos de LaLiga Hypermotion en 2025

Arana y Suli durante el entrenamiento de ayer. / RRC
Arana y Suli durante el entrenamiento de ayer. / RRC

El estadio de Anduva será el epicentro del fútbol español este sábado 22 de marzo a las 18:30 horas, cuando el Racing de Santander visite al Club Deportivo Mirandés en un encuentro de máxima tensión y ambición, correspondiente a la jornada 32 de LaLiga Hypermotion 2024/25. Más que un partido, se trata de una auténtica final anticipada por el ascenso.

El Racing llega como colíder con 56 puntos, empatado con el Levante, mientras que el Mirandés, tercero con 55, acecha a tan solo un punto. Con 30 unidades todavía en juego, el resultado de este choque no decidirá el ascenso, pero sí puede marcar un antes y un después en la recta final del campeonato.

Un partido de siete puntos

Ambos técnicos, José Alberto y Alessio Lisci, han restado dramatismo al choque, aunque reconocen la enorme trascendencia del mismo. “Si ganamos, damos un golpe sobre la mesa, dejamos a un rival directo a cuatro puntos y seguimos arriba. Es una oportunidad”, valoró el técnico del Racing. Por su parte, Lisci, con un discurso más prudente, afirmó que “ellos tienen la presión del ascenso, nosotros seguimos alimentando un sueño”.

Y es que este es el típico partido de siete puntos: por lo que suma uno, lo que deja de sumar el otro y el impulso anímico que supone una victoria frente a un rival directo. Sobre todo teniendo en cuenta el excelente rendimiento del Mirandés en casa, donde ha logrado 12 victorias en 14 partidos. Solo el Granada fue capaz de vencer en Anduva (0-1, jornada 8). Desde entonces, cinco triunfos consecutivos en su feudo, con 13 goles a favor y apenas 3 en contra.

El Racing, competitivo incluso sin brillar

Los de José Alberto llegan a la cita tras una victoria agónica ante el Tenerife, en uno de sus partidos más grises de la temporada. Pese a la falta de fluidez con balón y la escasa intensidad sin él, el Racing fue capaz de remontar en el tramo final y llevarse tres puntos clave para seguir en la pelea. Como ha dicho el propio técnico asturiano, “el año pasado este tipo de partidos no se ganaban, este año sí”. Esa es la gran diferencia entre aspirar y ascender.

El ambiente frío en El Sardinero se transformó tras el empate de Andrés Martín, y el equipo, impulsado por la grada, firmó una remontada que mantiene viva la ilusión. El Racing es un bloque maduro, con argumentos para competir en partidos abiertos y en escenarios de máxima exigencia como el de esta jornada.

Las bajas marcan el once de José Alberto

El técnico cántabro tendrá que retocar su once. A las ya conocidas bajas por lesión de Íñigo Sainz-Maza y Javi Montero se suma la sanción por acumulación de amarillas de Pablo Rodríguez, una de las claves en el triunfo frente al Sporting y el Tenerife.

José Alberto cuenta con opciones para reemplazar al mediapunta canario. Rober González podría actuar en ese rol, o Íñigo Vicente moverse hacia el centro, con Sangalli ocupando la banda izquierda. Incluso Andrés Martín podría ejercer como enganche, con Karrikaburu o Arana como referencia ofensiva. En el centro del campo, la competitividad entre Aldasoro, Vencedor, Maguette y Meseguer añade otra capa de incertidumbre.

El técnico ya ha demostrado que modifica su plan según el rival, y el Mirandés no es un equipo cualquiera. Su sistema con tres centrales y tres centrocampistas, juego directo y mucha presencia física, exige una respuesta táctica específica. En la primera vuelta, el Racing ya recurrió al trivote en la media, y no sería extraño volver a ver esa fórmula en Miranda.

Panichelli y la amenaza de Anduva

En el bando local, el Mirandés llega lanzado. Su técnico, Alessio Lisci, ha creado un equipo reconocible, sólido y con pegada. Su máxima referencia ofensiva es Panichelli, autor de 15 goles y uno de los delanteros más determinantes de la categoría. Pero no está solo: el conjunto rojillo destaca por su bloque compacto y su competitividad en ambas áreas.

Lisci no tiene bajas para el encuentro. Toda su plantilla está disponible y se espera el once de gala. En su estilo, no se descarta que el equipo busque presionar alto en fases concretas del encuentro para aprovechar errores en salida de balón.

Ambiente de gala: Racing donde va, lo llena

Anduva, con sus 5.650 localidades, vivirá un lleno absoluto por primera vez esta temporada. La media de asistencia ronda los 3.500 espectadores, pero este sábado se colgará el cartel de ‘no hay billetes’. De las 501 entradas enviadas a Santander, el Racing decidió subvencionar parte del coste para facilitar el desplazamiento de sus abonados y peñistas.

Además, como ya ocurrió en El Molinón o El Plantío, numerosos aficionados cántabros han conseguido entradas por su cuenta en otras zonas del estadio. Se espera una presencia verdiblanca cercana al millar, lo que volverá a demostrar que el Racing donde va, lo llena.

En sus nueve visitas a Anduva, el Racing solo ha caído una vez. Es un campo que históricamente no se le da mal, aunque este curso el Mirandés ha convertido su estadio en un auténtico fortín. El choque de estilos y de trayectorias hace que sea difícil pronosticar un resultado. Lo único claro es que se trata del partido de la jornada en LaLiga Hypermotion.

Mucho más que tres puntos

A falta de nueve jornadas, con 30 puntos en juego, perder no es un drama, pero ganar puede cambiar la dinámica de toda una temporada. El Racing sabe que está ante una oportunidad de oro para marcar territorio, consolidarse en el liderato y dejar a un rival directo tocado.

El Mirandés, por su parte, aspira a superar la presión y seguir escribiendo su historia en esta temporada sorprendente, con el sueño del ascenso como combustible.

Este sábado, el fútbol no se juega solo con los pies: la cabeza, el temple y el corazón también serán decisivos. Anduva será testigo.

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