Michelin sufre una contractura y es duda para el Racing–Castellón
El minuto 15 del segundo tiempo del Racing de Santander – Cagliari se convirtió en un instante de inquietud en Los Campos de Sport de El Sardinero. Los verdiblancos, fieles a su guion, atacaban de izquierda a derecha cuando Iñigo Vicente filtró un pase certero a Andrés Martín al cruzar la divisoria de ambos campos. Por el flanco diestro, Clément Michelin irrumpía como un tren sin frenos, doblando al atacante a toda velocidad. Sin embargo, el sevillano optó por la devolución al vasco.
En ese momento, tras un esfuerzo titánico desde casi área a área, el lateral francés se detuvo en seco. Su mano, instintiva, buscó la parte posterior del muslo izquierdo. Con gesto de dolor y mirada al suelo, regresó caminando mientras el centro de Andrés Martín se perdía sin peligro. Entre gestos, el propio Michelin lanzó un grito inequívoco: “¡el isquio!”.
Aguantó apenas sesenta segundos más. Con el balón enviado por el Cagliari a la línea de fondo, ‘Clem’ se acercó a Dani Salvador, preparador físico, para confesar que no podía continuar. Cayó entonces sobre el césped, a la espera de que González Esteban, joven defensa del Rayo Cantabria, completara el relevo.
Diagnóstico y consecuencias para el Racing
Días más tarde, las pruebas médicas disiparon el peor de los temores: ninguna rotura fibrilar. El parte oficial del Racing detalló que Michelin sufre una contractura post-elongación en los isquiotibiales del muslo izquierdo. Un alivio relativo, pues el francés es seria duda para el debut liguero ante el Castellón este sábado a las 17:00 horas en El Sardinero.
La incógnita en el lateral derecho mantiene en vilo a José Alberto López. Si Michelin no llega a tiempo, dos nombres pugnan por el puesto: Marco Sangalli, habitual en esa demarcación durante la pretemporada, y Álvaro Mantilla, opción que el técnico no descarta.
Con el arranque liguero a la vuelta de la esquina, la afición verdiblanca espera que el zancudo francés pueda vestirse de corto. El Racing afronta un estreno exigente y cada pieza de su engranaje defensivo será clave para sellar un buen inicio de campeonato.