Mantilla recibe un partido de sanción por su 'peineta'
El Comité de Disciplina Deportiva de la Real Federación Española de Fútbol ha sancionado con un partido de suspensión al defensor del Racing de Santander, Álvaro Mantilla, tras su expulsión al término del partido frente al Deportivo de La Coruña en Riazor. El castigo llega después del informe arbitral redactado por Muñiz Muñoz, en el que se recoge que el jugador cántabro realizó una peineta a la grada local, en medio de un ambiente caldeado y con lanzamiento de objetos desde la afición coruñesa hacia los jugadores visitantes.
La resolución de la RFEF, emitida este lunes, especifica que la sanción se impone en aplicación del artículo 126 del Código Disciplinario, correspondiente a expresiones o gestos ofensivos: “Un partido de suspensión por pronunciar términos o expresiones o emplear gestos ofensivos, con multa/s accesoria/as en aplicación del artículo 52 CD”. De esta manera, Mantilla se perderá el importante encuentro de la jornada 24 ante el Granada CF en Los Cármenes (domingo 1 de febrero, 21:00 horas).
La acción sancionada tuvo lugar tras el pitido final en un Riazor encendido, tanto por lo que se jugaba sobre el césped como por la tensión acumulada durante la semana. El defensa, que ejercía de capitán del Racing en ese momento, respondió a los insultos y objetos lanzados desde la grada con un gesto que, si bien reconoció como impropio de su rol, no pasó desapercibido para el colegiado. El árbitro reflejó en su acta: “Por realizar una peineta a la grada donde se encontraba la afición local, tras producirse el lanzamiento de objetos reseñado en el apartado 4”.
El Racing presentó alegaciones ante la RFEF reconociendo los hechos pero aportando el contexto en el que se produjo el incidente, aludiendo a la provocación del público local y recordando que el propio jugador pidió disculpas públicamente tras el partido. Sin embargo, el Comité mantuvo la sanción mínima de un encuentro, sin aplicar agravantes.
La decisión del Comité ha sido recibida con cierto alivio por el club cántabro, ya que se temía una sanción mayor que afectara a uno de los jugadores clave para José Alberto López. Mantilla, titular en 19 partidos de liga esta temporada, es un pilar defensivo del conjunto verdiblanco y un líder en el vestuario. No obstante, su comportamiento en Riazor ha reabierto el debate sobre su fogosidad en determinados escenarios. Con 11 tarjetas amarillas acumuladas hasta la fecha, comparte el récord de jugador más amonestado de la categoría con Climent, del Cádiz.
Además de perderse el choque ante el Granada, su sanción obliga al cuerpo técnico a reajustar el lateral derecho, una posición sensible en el esquema del Racing. Todo apunta a que Marco Sangalli, que alcanzó la simbólica cifra de 400 partidos en Segunda División en Riazor, ocupará su lugar en el once inicial. El jugador donostiarra aporta polivalencia y experiencia, aunque también está apercibido de sanción, lo que añade un elemento de riesgo a su alineación. Otros jugadores en la misma situación de riesgo disciplinario son Pablo Ramón y Jorge Salinas, lo que podría condicionar los planes futuros del equipo.
El incidente de Riazor se suma a un ambiente de tensión creciente entre Racing y Deportivo, una rivalidad relativamente reciente pero marcada por episodios polémicos y alta intensidad. En esta ocasión, el foco estuvo en los minutos finales del partido, cuando el Racing celebraba una victoria que le permite seguir liderando la tabla en LaLiga Hypermotion. Durante ese momento, según el acta arbitral, se produjeron lanzamientos de objetos como mecheros, botellas y bolas de papel desde la grada local, uno de los cuales llegó a impactar en el portero Jokin Ezkieta.
Pese a estas circunstancias, el gesto de Mantilla ha sido considerado reprobable, incluso por él mismo. El futbolista se mostró arrepentido ante las cámaras de LaLiga TV al término del encuentro, declarando que fue un calentón y una reacción inapropiada para un capitán. En el club se espera que este episodio sirva de lección y no vuelva a repetirse, especialmente en un momento clave de la temporada.
El Racing, centrado en su objetivo de ascenso a Primera, confía en mantener su buena dinámica pese a esta baja. La madurez mostrada en partidos recientes como el disputado en Riazor será fundamental para seguir sumando y afrontar con garantías el exigente calendario que se avecina.