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Elche-Levante y Racing-Oviedo: dos finales anticipadas que pueden decidir LaLiga Hypermotion

Este fin de semana, Segunda División vive su particular ‘Superdomingo’: el Racing recibe al Oviedo en un partido de alto riesgo mientras Elche y Levante se disputan el liderato

Los jugadores del Racing antes de su partido ante el Cartagena. / L.H.
Los jugadores del Racing antes de su partido ante el Cartagena. / L.H.

Esta jornada 39 de LaLiga Hypermotion se presenta como una de las más determinantes de toda la temporada. El calendario ha querido que, a falta de solo cuatro jornadas para el final, los cuatro primeros clasificados se enfrenten entre sí. Elche contra Levante, primero contra segundo, y Racing frente al Real Oviedo, tercero contra cuarto. Dos auténticas finales anticipadas que pueden decidir buena parte del desenlace del curso.

Una combinación de partidos que vale medio ascenso

Nunca el destino fue tan oportuno. El sábado por la tarde, a las 18:30 horas, el líder Elche recibe en el Martínez Valero al Levante, que llega a esta cita cuatro puntos por detrás. Un triunfo ilicitano significaría casi asegurar una de las dos plazas de ascenso directo. Pero si el equipo granota logra imponerse, se comprime todo aún más en la cima y se abre una nueva oportunidad para los perseguidores: Racing y Oviedo.

El domingo, a las 14:00 horas, El Sardinero vivirá uno de sus días más grandes. El Racing se medirá al Real Oviedo con solo un punto de diferencia entre ambos (66 para los cántabros y 65 para los asturianos). Con el estadio lleno y declarado partido de Alto Riesgo por la rivalidad entre aficiones, el choque será una prueba total de carácter, fe y fútbol.

El Racing-Oviedo: clásico del norte con sabor a Primera

El duelo entre dos históricos del fútbol español, separados por apenas dos horas de carretera y una larga historia de enfrentamientos, tendrá más tensión que nunca. No solo está en juego una rivalidad regional, sino el ascenso directo. El Racing, que llega herido tras la sorprendente derrota ante el Cartagena, tiene ahora la obligación moral y deportiva de levantarse y demostrar que puede competir entre los mejores.

El Real Oviedo, por su parte, está en su mejor momento de la temporada. Suma seis jornadas sin perder y viene con la moral alta tras ganar al Huesca con un gol agónico. Además, el equipo asturiano querrá vengarse de lo ocurrido en la primera vuelta, cuando el Racing asaltó el Tartiere con un contundente 1-3 que le dio el 'golaverage' particular.

El ambiente en El Sardinero será espectacular. Las entradas se agotaron hace días, y a partir de las 13:00 del día del partido solo se podrán conseguir localidades mediante la cesión de abonos. El estadio santanderino se convertirá en una olla a presión, un fortín que intentará empujar a los suyos hacia una victoria clave en la lucha por el ascenso.

¿Qué puede pasar?

Las combinaciones son múltiples. Si el Elche gana y el Racing vence, los santanderinos quedarán a dos puntos de la cabeza. Si el Levante gana y el Racing también, entonces serán los cántabros quienes se coloquen segundos, en zona de ascenso directo. En cambio, si el Oviedo vence y el Levante no lo hace, los asturianos dormirán en puestos de ascenso directo.

El empate entre Elche y Levante dejaría el camino abierto para que el ganador del Racing-Oviedo se cuele entre los dos primeros, a falta de nueve puntos por disputarse. Pero también hay que tener en cuenta al Mirandés, que con 63 puntos también sueña y juega el sábado ante el Castellón. Si los de Anduva vencen y se dan una serie de resultados, podrían incluso acabar la jornada en segunda posición. La igualdad es máxima.

Una jornada de emociones al límite

Esta "superjornada" es casi un punto de inflexión. Ganar no garantiza nada aún, pero perder puede dejar fuera de la pelea directa por subir. En este contexto, cada error pesa como una losa, y los equipos deberán gestionar tanto la presión como la energía física y mental.

El entrenador del Racing, José Alberto, ha sido claro: "Este partido es el más importante del año". Y lo es por todo: por la clasificación, por la reacción tras Cartagena, por el rival directo, por el estadio lleno, por el ambiente que lo rodea.

El Racing llega con más dudas que certezas tras su derrota en Cartagonova, pero también con el empuje de una afición que no falla nunca. Volver a ganar en casa, ante un rival directo y en un partido tan determinante, sería un golpe anímico crucial. Una victoria les devolvería al ascenso directo, siempre que el Levante no gane. Una derrota podría dejarles incluso fuera de los puestos de playoff.

Rivalidad de alto voltaje

El Racing-Oviedo es más que un partido. Desde aquel último duelo por el ascenso en 2002, donde el Racing subió y el Oviedo se quedó a las puertas, las tensiones se han acumulado. La rivalidad está marcada por la cercanía geográfica, los choques intensos y el choque de dos grandes masas sociales que sueñan con lo mismo: volver a la élite.

Por eso, el ambiente será tenso dentro y fuera del campo. Las autoridades han declarado el partido como de alto riesgo, y el dispositivo de seguridad será amplio. Pero sobre todo, el ambiente será apasionado. El Sardinero estará lleno hasta la bandera, como ya lo ha estado en 11 ocasiones esta temporada.

Un ascenso que se juega partido a partido

Después de este domingo, quedarán solo tres jornadas: Almería, Eldense y Granada. La recta final será durísima para todos, y llegar en ventaja será fundamental. No se pueden perder más puntos como los de Cartagena.

Por eso, este Racing-Oviedo no solo mide fuerzas en lo futbolístico, sino en lo anímico. Quien gane saldrá fortalecido para la última batalla. Y quien pierda, tendrá que remar a contracorriente en una categoría donde cada tropiezo cuesta un mundo.

En definitiva, estamos ante una jornada histórica, de esas que se recuerdan durante años. El Sardinero lo sabe, el equipo lo sabe, la afición lo sabe. Todo está preparado para que el domingo a las 14:00 horas comience un partido que puede cambiarlo todo.

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