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El carácter de un líder que sabe sufrir

Jeremy, que estuvo a punto de salir cedido al Ceuta, firmó un doblete decisivo que cambió el rumbo de un partido que parecía perdid

Los jugadores del Racing celebra con la afición desplazada la victoria ante el Almería. / RRC
Los jugadores del Racing celebra con la afición desplazada la victoria ante el Almería. / RRC

El Racing de Santander dio un golpe de autoridad en LaLiga Hypermotion con una remontada de prestigio ante el UD Almería. Pese a irse al descanso con un 2-0 en contra tras una primera parte desastrosa, los cántabros reaccionaron con contundencia, voltearon el marcador en apenas veinte minutos de la segunda mitad y se llevaron los tres puntos (2-3) para afianzarse como líderes en solitario. Fue un triunfo de carácter, con nombres propios, pero también de madurez colectiva, demostrando que este proyecto ha dado un paso adelante.

Un primer tiempo para olvidar

El Racing se presentó en Almería condicionado por las bajas por los compromisos con las selecciones y por las lesiones. José Alberto tuvo que recomponer su once, con Mario García en el lateral izquierdo y el debut del colombiano Gustavo Puerta en el doble pivote. El plan no cuajó en una primera parte en la que el equipo santanderino sufrió horrores. El Almería, plagado de talento con Leo Baptistao, Embarba, Arribas y Nico Melamed, impuso un ritmo alto y castigó los errores verdiblancos.

A los diez minutos, una contra fulgurante acabó con el gol de Embarba y, poco después, Melamed clavó un disparo lejano para el 2-0. El Racing estaba noqueado y sólo la intervención providencial de Manu Hernando, que evitó hasta tres goles cantados, y una gran parada de Ezkieta ante Baptistao mantuvieron vivo al equipo antes del descanso.

La reacción: cambios tácticos y fe

En el vestuario llegó el punto de inflexión. José Alberto no dudó en mover el banquillo y cambió el sistema con la entrada de Michelin, Jeremy y Pablo Ramón. El Racing pasó a jugar con tres centrales y carrileros largos, lo que dio más solidez atrás y aire en ataque. La metamorfosis fue inmediata: el equipo ganó metros, empezó a circular con más criterio y, sobre todo, apareció un protagonista inesperado.

Jeremy Arévalo, el héroe de la remontada

El delantero hispano-ecuatoriano, que estuvo a un paso de salir cedido al Ceuta, se reivindicó de la mejor manera: con goles. En el minuto 56, aprovechó un pase filtrado de Íñigo Vicente para ganar la carrera a Baba y definir con potencia el 2-1. Apenas unos segundos después, cazó un rechace dentro del área y lo empalmó a la red para el 2-2. Dos goles en un minuto que cambiaron el guion del partido y devolvieron la fe a los racinguistas.

Jeremy no solo marcó, sino que fue un incordio constante con su potencia y verticalidad. Fue su mejor actuación como profesional, un mensaje claro de que puede ser importante en esta plantilla.

La redención de Gustavo Puerta

Si Jeremy fue el héroe inesperado, el colombiano Gustavo Puerta vivió una auténtica redención. En la primera parte fue uno de los más señalados por sus pérdidas de balón, una de ellas derivó en el primer gol del Almería. Sin embargo, en la segunda mitad mostró carácter y personalidad para levantarse. Su esfuerzo encontró premio en el 73’, cuando remató de cabeza un centro preciso de Clément Michelin para firmar el 2-3 definitivo. De villano a héroe en menos de noventa minutos: una carta de presentación inolvidable.

Análisis individual del equipo

El rendimiento colectivo del Racing tuvo altibajos, pero varios futbolistas dejaron actuaciones dignas de mención. En portería, Jokin Ezkieta transmitió dudas en algunos balones aéreos y pudo hacer más en el gol de Melamed, pero sostuvo al equipo con una parada clave ante Baptistao justo antes del descanso y otra en los minutos finales a disparo de Arribas.

En defensa, Álvaro Mantilla sufrió en exceso ante Melamed y acabó sustituido al descanso, mientras que Mario García tampoco logró contener la ofensiva por su costado. Todo lo contrario que Manu Hernando, que fue el mejor en la primera parte, anticipándose y sacando balones imposibles. Javi Castro complementó su labor, serio en el juego aéreo aunque falto de claridad en la salida. Con los cambios, Pablo Ramón debutó con buenas sensaciones, mostrando seguridad y una salida limpia de balón que mejoró al equipo, y Clément Michelin cumplió como carrilero, aportando incluso una asistencia decisiva.

El centro del campo fue un reflejo de las dos caras del partido. Aritz Aldasoro se vio superado, perdiendo balones peligrosos y con una amarilla temprana que condicionó su juego. En contraste, Puerta terminó redondeando la remontada con su gol y un pase clave en el empate.

En la línea ofensiva, Marco Sangalli aportó trabajo y provocó la expulsión de Lopy, aunque le faltó claridad con balón. Íñigo Vicente, algo gris al inicio, fue creciendo hasta convertirse en motor del juego, con la asistencia del 2-1 y varias jugadas de calidad que encendieron al Racing. Andrés Martín, por su parte, estuvo desacertado y perdió demasiados balones, aunque su esfuerzo defensivo fue notable.

Arriba, Asier Villalibre luchó como siempre y rozó el gol en varias ocasiones. No estuvo tan fino como en jornadas anteriores, pero su presencia condicionó a la defensa rival y generó espacios para que Jeremy brillara. Desde el banquillo, además del papel de Jeremy, aportaron Suli Camara, que agitó el ataque con su velocidad, y Santi Franco, que dio oxígeno en los últimos minutos.

Un triunfo con valor de líder

Más allá del resultado, la victoria en Almería refuerza la convicción de que el Racing tiene plantilla para aspirar a todo. Supo sufrir, reaccionar y aprovechar sus momentos. José Alberto, con sus ajustes, volvió a demostrar que el equipo tiene un plan y variantes tácticas para adaptarse a cualquier escenario.

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