El Gobierno de Sánchez impulsa el DNI digital para votar sin los controles que exige la Policía
La identificación de los votantes en España podría experimentar un cambio significativo tras una reciente resolución de la Junta Electoral Central (JEC). El órgano arbitral ha aceptado que los ciudadanos puedan acreditarse ante la mesa electoral utilizando el DNI digital a través de la aplicación oficial miDNI. La decisión se ha adoptado a petición del Ministerio del Interior y ha generado controversia porque no exige el sistema de verificación tecnológica que el propio Gobierno establece cuando un ciudadano se identifica ante las Fuerzas de Seguridad.
Según publica El Debate, la resolución permite que el votante se identifique mostrando en su teléfono móvil los datos del documento, sin necesidad de generar ni verificar el código QR dinámico que garantiza la autenticidad del DNI digital.
La resolución de la Junta Electoral Central
Una decisión basada en el informe de Interior
La JEC adoptó su decisión apoyándose en un informe remitido el 27 de febrero por la Dirección General de Política Interior del Ministerio del Interior. En ese documento se argumenta que no existe una “justificación real” para exigir en las mesas electorales herramientas tecnológicas adicionales de verificación.
El informe defendía que basta con mostrar los datos del documento en la pantalla del teléfono móvil para acreditar la identidad del votante. En consecuencia, no sería necesario generar el QR dinámico ni disponer de dispositivos capaces de leerlo en las mesas electorales.
Este criterio supone aplicar un nivel de control distinto al que se utiliza cuando un ciudadano emplea el DNI digital para identificarse ante la Policía.
Cómo funciona el DNI digital
Un sistema basado en verificación en tiempo real
La aplicación miDNI, desarrollada por el Ministerio del Interior y la Policía Nacional, permite llevar el documento de identidad en el teléfono móvil. Sin embargo, su validez se basa en un sistema de verificación tecnológica que se activa cada vez que se utiliza.
Cuando un ciudadano se identifica mediante la aplicación, el sistema realiza varias comprobaciones automáticas:
- La aplicación se conecta a los servidores de la Policía Nacional.
- Solicita en ese instante los datos oficiales del documento.
- Los servidores devuelven la información firmada digitalmente.
- Se genera un código QR dinámico que certifica la autenticidad.
Ese QR tiene una validez de apenas unos segundos. Una vez expirado, desaparece y debe generarse uno nuevo para realizar otra verificación.
El objetivo del sistema es garantizar tres elementos esenciales: que el documento existe, que no ha sido revocado y que pertenece realmente a la persona que lo muestra.
La contradicción señalada por los críticos
Dos niveles distintos de control
La controversia surge porque el mismo sistema que el Gobierno considera imprescindible para validar la identidad ante la Policía no se exige en el proceso electoral. En las urnas bastaría con mostrar la imagen del documento en el teléfono móvil.
Los críticos sostienen que sin la verificación del QR el sistema deja de funcionar como documento digital seguro y se convierte únicamente en una representación visual de los datos del DNI.
El Real Decreto 255/2025, que regula el funcionamiento del DNI digital, establece que la seguridad del sistema se basa precisamente en esa comunicación segura y verificable en tiempo real.
El precedente del carné digital de la DGT
Una decisión similar en 2023
No es la primera vez que se plantea una situación similar. En 2023 la Junta Electoral Central ya permitió que los votantes se identificaran mediante la aplicación miDGT, que permite llevar el permiso de conducir en el móvil.
En aquella resolución, la JEC consideró válido el documento digital porque incluía la fotografía del titular, aunque tampoco exigió la lectura del QR que certifica su autenticidad.
La decisión se basó en el artículo 85 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), una normativa aprobada hace más de tres décadas que regula la identificación mediante documentos físicos como el DNI, el pasaporte o el permiso de conducir.
El debate sobre la seguridad electoral
Una cuestión de confianza institucional
La introducción de herramientas digitales en los procesos electorales plantea inevitablemente preguntas sobre seguridad y transparencia. En la mayoría de democracias occidentales, los sistemas de identificación electoral se diseñan para evitar cualquier posibilidad de suplantación o error.
Por ello, algunos expertos consideran que cualquier innovación tecnológica debería acompañarse de mecanismos de verificación robustos y auditables.
Otros, en cambio, sostienen que la digitalización puede facilitar la participación y modernizar procedimientos que en muchos casos siguen basándose en normas concebidas para una realidad tecnológica muy distinta.