Feijóo fulmina el relato triunfalista de Sánchez: “Compra tiempo en el poder vendiendo el Estado”
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha comparecido este lunes tras la reunión del Comité Ejecutivo Nacional en la sede de Génova 13 con un discurso rotundo y sin concesiones al actual Gobierno de Pedro Sánchez. En un tono severo, ha desmontado lo que ha calificado como el “triunfalismo impostado” del presidente del Gobierno, a quien acusa de dirigir un país sin rumbo mientras “vende el Estado para mantenerse en el poder”.
“El presidente más débil de la historia”
Desde el inicio de su intervención, Feijóo quiso enviar un mensaje de unidad y fortaleza interna a las nuevas incorporaciones del PP tras el Congreso Nacional. “Enhorabuena por el éxito de un partido unido y con fortalezas. Hemos demostrado que hay otra forma de hacer política. Tenemos principios, compromisos y un proyecto para España”.
Acto seguido, el líder del PP contrastó esa imagen con la del actual Ejecutivo: “Hoy en Moncloa, el presidente más débil de la historia ha convocado un mitin para decir lo bien que gobierna, cuando la única alternativa real que ofrece esta legislatura es esperar cuál será el próximo caso de corrupción”.
Críticas al "Gobierno de los sinvergüenzas"
Feijóo cargó duramente contra la gestión de Sánchez en materia ética y de transparencia: “Fue Sánchez quien dio acceso al dinero público a una manada de sinvergüenzas. Lo que está sucediendo en España no puede volver a suceder. Respetamos la justicia, la libertad de prensa y la separación de poderes. No hay lawfare, ni conspiraciones mediáticas, solo hechos y periodistas haciendo su trabajo”.
También remarcó que “algunos están donde se merecen, uno de ellos bajo el techo de la cárcel”, en clara alusión al caso Koldo y a otras tramas que han salpicado al PSOE. “Compran tiempo en el poder vendiendo el Estado, pero los españoles no se dejan engañar”.
Cataluña, inmigración y descomposición institucional
Feijóo abordó la situación territorial y la reciente cesión fiscal a Cataluña, que denominó “cupo separatista”: “No financia servicios públicos, financia separatismo. El Estado no puede desaparecer de Cataluña. El problema de los catalanes no es España. Vamos a salir de esta juntos y vamos a prosperar juntos”, aseguró, comprometiéndose con una visión integradora del país.
También denunció el efecto de la “incomparecencia” del Gobierno en materia migratoria, afirmando que “han enviado un mensaje letal: que se puede llegar de cualquier manera y quedarse de cualquier forma”, lo que a su juicio alimenta el caos.
“No somos el extremo contrario, somos lo opuesto”
En uno de los pasajes más contundentes de su discurso, Feijóo estableció una línea de diferenciación clara: “No somos el extremo contrario al Gobierno, somos lo opuesto a lo que representa. No vamos a callar ante sus atropellos ni picar en sus anzuelos. No quiero atajos, los he tenido y no los he usado”.
Finalmente, sentenció con dureza: “El Gobierno de los Koldos, las Leires y las Jéssicas está inhabilitado para decidir sobre el acceso al empleo público”.
Feijóo no solo pretendió desmontar la narrativa de logros económicos y sociales que sostiene el PSOE, sino también proyectarse como la única alternativa ética, política y territorial viable. Su mensaje dejó clara la hoja de ruta: confrontación frontal, regeneración institucional y unidad de proyecto ante lo que describe como la mayor descomposición del Estado en democracia.