inclusión social

Este es el nuevo proyecto de Cantabria para proteger a los menores

Gómez del Río subraya el papel de las administraciones locales en la prevención de la violencia infantil y anuncia iniciativas como el proyecto Barnahus y formación especializada en Cantabria

Gómez del Río reafirma el compromiso del Gobierno de Cantabria con la protección de la infancia. / Alerta
Gómez del Río reafirma el compromiso del Gobierno de Cantabria con la protección de la infancia. / Alerta

La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad del Gobierno de Cantabria, Begoña Gómez del Río, ha puesto de relieve la importancia que tienen las administraciones locales en el desarrollo de políticas eficaces destinadas a prevenir, sensibilizar y erradicar la violencia ejercida contra niños, niñas y adolescentes.

Durante su intervención en el acto inaugural de las IV Jornadas de Políticas Locales de Infancia, celebrado en la sede de la Federación de Municipios de Cantabria, la consejera subrayó que estas entidades territoriales, por su cercanía con la ciudadanía y su conocimiento directo de la realidad de las familias, desempeñan un papel esencial para generar entornos seguros para los menores.

«La actuación de las administraciones locales en la prevención, sensibilización y protección de la violencia contra la infancia» es, según Gómez del Río, «fundamental», ya que «los niños se merecen tener unos entornos seguros».

Asimismo, destacó que la protección de la infancia constituye uno de los objetivos prioritarios del Ejecutivo autonómico y que, desde el inicio de la legislatura, su departamento ha intensificado el trabajo institucional y técnico para asegurar que las políticas públicas estén alineadas con ese fin.

La titular de Inclusión Social también hizo referencia a los avances que se están llevando a cabo en Cantabria respecto al desarrollo de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), normativa estatal que, en palabras de la consejera, constituye «el marco común que nos permite avanzar en la protección a los niños».

Esta ley establece un conjunto de obligaciones y estándares que deben ser asumidos tanto por los poderes públicos como por los agentes implicados en el bienestar infantil, garantizando así una respuesta eficaz frente a situaciones de violencia y vulnerabilidad.

En este contexto, Gómez del Río expresó su reconocimiento a los profesionales técnicos de los ayuntamientos, a quienes agradeció la «labor encomiable» que vienen desarrollando en materia de formación especializada. Dicha labor, explicó, permite implementar estrategias de prevención, detección temprana de posibles casos de violencia, así como asegurar la atención directa y la derivación adecuada de los menores afectados a los recursos pertinentes.

Durante su intervención, la consejera anunció también que su departamento incorporará el proyecto Barnahus en el futuro Centro de Apoyo a los Cuidados a lo largo del Ciclo Vital. Este modelo, de origen nórdico, está concebido para ofrecer una atención integral, multidisciplinar y coordinada a niños, niñas y adolescentes que han sido víctimas de violencia sexual u otros tipos de violencia.

El propósito es centralizar en un único entorno todos los servicios necesarios (psicológicos, médicos, judiciales y sociales) para atender a los menores, evitando su revictimización y agilizando los procedimientos de intervención. Gómez del Río calificó la iniciativa como un proyecto «pionero» que contribuirá a consolidar un entorno protector tanto para los menores como para los profesionales que los atienden.

En la ceremonia de inauguración de las jornadas, la consejera estuvo acompañada por el presidente de la Federación de Municipios de Cantabria, Javier Camino, y la presidenta del Comité cántabro de UNICEF, Isabel Cubría. La jornada reunió a representantes institucionales, técnicos de infancia y especialistas en políticas locales con el propósito de intercambiar experiencias y presentar herramientas útiles para los municipios en el cumplimiento de sus competencias en materia de protección infantil.

El programa incluyó la presentación del proyecto ‘Infancia sin violencias’, una experiencia piloto implementada en el municipio madrileño de Daganzo, con el objetivo de mejorar la protección de los derechos de la infancia desde el ámbito local.

Este modelo fue expuesto por Paola Bernal, representante de UNICEF España, quien ofreció una ponencia centrada en la formación vinculada a este enfoque de intervención y dirigió también un taller práctico orientado a dotar a los técnicos municipales de herramientas específicas para aplicar esta metodología.

Las IV Jornadas de Políticas Locales de Infancia han servido también como espacio para difundir y consolidar el conocimiento sobre la LOPIVI en el nivel municipal, reforzando la coherencia de las actuaciones en los distintos niveles de la administración. El evento se enfocó en dotar a los responsables públicos locales de Cantabria de herramientas prácticas que les permitan seguir fortaleciendo sus estructuras de protección, adaptadas al contexto y a las necesidades detectadas en sus respectivas comunidades.

Además, se puso en común la experiencia práctica de otros territorios, como el mencionado Daganzo, en los que ya se han implementado mecanismos innovadores de protección. Estos ejemplos buscan inspirar a otros municipios cántabros para avanzar en el diseño y ejecución de políticas más efectivas y sensibles a la realidad de los niños, niñas y adolescentes.

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