Mundial de Torun

Attaoui lo tiene claro: “Voy a por todas”

Mohamed Attaoui lidera a la selección española en el Mundial indoor con la ambición de confirmar su crecimiento y dar el salto definitivo al podio internacional
Una de las estrellas del equipo, Mohamed Attaoui. / EP
Una de las estrellas del equipo, Mohamed Attaoui. / EP

La expedición española ya está en marcha. Los 22 atletas seleccionados para el Mundial de Atletismo bajo techo de Torun han puesto rumbo a Polonia con la ambición intacta y el recuerdo reciente de los tres bronces logrados en la última edición. En ese grupo destaca un nombre por encima del resto: Mohamed Attaoui, líder de un equipo que aspira a volver a subirse al podio internacional.

España aterriza en Torun con una mezcla de juventud, talento y hambre competitiva. La ausencia de referentes como Ana Peleteiro o Fátima Diame abre paso a una nueva generación que busca consolidarse en la élite. Y en ese escenario, Attaoui emerge como la gran baza nacional, según publica Sport.

A sus 24 años, el atleta afincado en Torrelavega ya se ha ganado un lugar entre los mejores mediofondistas del mundo. Sus resultados recientes —quinto en los Juegos de París 2024 y en el Mundial de Tokio 2025, además de plata en el Europeo de Roma— avalan una progresión constante que ahora quiere transformar en medalla.

El propio Attaoui no esconde su ambición. Llega al campeonato en uno de los mejores momentos de su carrera, tras una preparación sólida en Castellón. “Estoy muy motivado y con muchísima confianza”, asegura, convencido de que puede competir de tú a tú con los mejores.

Su crecimiento no es casual. El trabajo, la disciplina y una evolución táctica evidente han moldeado a un atleta cada vez más completo. Su rendimiento en el 1.000 metros, donde ha firmado registros históricos, demuestra su capacidad para moverse entre la velocidad y la resistencia, una combinación clave en el exigente 800.

Sin embargo, el propio corredor reconoce la complejidad de su prueba. El 800 metros es una disciplina donde el margen de error es mínimo. “Se ha convertido casi en una prueba de velocidad. Un toque o un frenazo te pueden dejar fuera”, explica, consciente de que el talento no siempre garantiza el resultado.

Esa experiencia la vivió en primera persona en el Mundial de Tokio, donde, según reconoce, dejó escapar una gran oportunidad por errores tácticos. Una espina que ahora quiere sacarse en Torun. “Sé que tenía piernas para ganar. Por eso tengo muchas ganas de que llegue este Mundial y poder hacerlo mejor”, admite.

Más allá del rendimiento individual, Attaoui representa también el relevo generacional del atletismo español. Su figura transmite competitividad, pero también cercanía. Humilde fuera de la pista, ambicioso dentro de ella, encarna el perfil de atleta moderno que no se conforma.

Su evolución también ha implicado sacrificios personales. El cambio a Zúrich para entrenar en un entorno de alto rendimiento supuso salir de su zona de confort. “Fue duro al principio, pero sabía que tenía que arriesgar para mejorar”, reconoce. Una decisión que ya está dando frutos.

En Torun, el nivel será altísimo. La igualdad en el 800 metros es máxima, con atletas capaces de pelear por las medallas en cada serie. Attaoui lo tiene claro: no hay margen para especular. “Voy a por todas. No le tengo miedo a nadie”, afirma con determinación.

España, mientras tanto, vuelve a ilusionarse. Con un equipo competitivo y figuras emergentes, el objetivo es volver a brillar en un escenario internacional. Y en esa misión, todas las miradas apuntan a un nombre.

Mohamed Attaoui ya no es promesa. Es presente. Y quiere ser medalla.

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