Israel bombardea Irán: comienza una guerra que puede cambiar Oriente Medio
El Estado de Israel ha lanzado durante la madrugada una ofensiva militar de gran envergadura contra la República Islámica de Irán, en lo que ha sido calificado por el gobierno israelí como un ataque preventivo destinado a desmantelar la amenaza nuclear iraní.
La operación, denominada «El león que se alza», incluyó bombardeos simultáneos sobre múltiples instalaciones estratégicas en territorio iraní, entre ellas plantas de enriquecimiento de uranio, centros de investigación nuclear, laboratorios militares y bases de la Guardia Revolucionaria Islámica. Según el portavoz del Ejército israelí, la ofensiva se ha basado en información de inteligencia de primer nivel y ha sido ejecutada con precisión quirúrgica.
Objetivos atacados y bajas confirmadas
Entre las instalaciones atacadas figuran los complejos de Natanz, Fordow y otras ubicaciones cerca de Isfahán y Teherán, consideradas piezas clave del programa nuclear iraní. Según medios oficiales iraníes, entre las víctimas se encuentra el general Hosein Salamí, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, cuya muerte ha sido confirmada tras el impacto en un complejo militar de alto nivel.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, compareció ante los medios en una alocución de urgencia en la que afirmó:
«Esta operación va dirigida al corazón del programa nuclear iraní. Es una acción defensiva y necesaria, realizada ante un peligro existencial. No es contra el pueblo iraní, sino contra un régimen que amenaza con borrar a Israel del mapa».
Una campaña militar de gran alcance
El jefe del Estado Mayor israelí, Teniente General Eyal Zamir, calificó la ofensiva como una “campaña histórica sin precedentes”, señalando que Irán habría acumulado material fisionable suficiente para producir al menos quince ojivas nucleares.
«Hemos llegado a un punto de no retorno. Esperar más hubiera sido una irresponsabilidad estratégica», sostuvo Zamir.
Estado de emergencia en Israel
En respuesta a la posible represalia iraní, el gobierno israelí ha decretado el estado de emergencia nacional.
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Se han cerrado escuelas, cancelado eventos públicos y restringido el transporte público.
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El espacio aéreo del país ha sido cerrado a despegues y aterrizajes.
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Las autoridades han instado a la población a seguir protocolos de refugio ante una inminente respuesta con misiles balísticos o drones por parte de Irán o sus aliados regionales, como Hizbulá en el Líbano o los hutíes en Yemen.
Reacciones internacionales
El gobierno de Estados Unidos, cuyo presidente electo Donald Trump ha abogado en días recientes por evitar una escalada bélica con Irán, aún no ha emitido un comunicado oficial, aunque se espera una declaración en las próximas horas.
Los medios estadounidenses han señalado que la embajada en Bagdad ha comenzado la evacuación voluntaria de parte de su personal diplomático en previsión de ataques regionales.
Primera respuesta de Irán
Desde Teherán, la respuesta inicial ha sido de contención informativa, si bien se han registrado fuertes explosiones en varios puntos del país. La agencia estatal IRNA ha confirmado que varias infraestructuras clave sufrieron daños severos y que los comandos de defensa antiaérea han sido desplegados en todo el territorio.
Analistas internacionales advierten que Irán podría responder con una contraofensiva coordinada, lo que llevaría a la región a un nuevo escenario de guerra abierta. Además, existe preocupación por una posible expansión del conflicto hacia Siria, Irak y el Golfo Pérsico.
Netanyahu: “No queremos otra guerra, pero no hay otra opción”
En su discurso, Netanyahu reiteró:
«Israel ha actuado para prevenir una catástrofe nuclear. El régimen de los ayatolás representa una amenaza no solo para nuestro país, sino para la estabilidad global. No podemos permitirnos otro Holocausto en forma de una bomba nuclear iraní. Esta operación continuará el tiempo que sea necesario».
Contexto: el conflicto y el programa nuclear iraní
Irán ha intensificado en los últimos meses sus niveles de enriquecimiento de uranio, superando el 60 % de pureza, lo que le coloca a pocos pasos del umbral armamentístico del 90 %. Pese a las negociaciones intermitentes con potencias occidentales para revivir el acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA), las inspecciones del OIEA revelaron un acceso limitado a las instalaciones más sensibles.
Israel, por su parte, ha sostenido desde hace años que no permitirá que Irán se convierta en un Estado con capacidad nuclear, lo que ha derivado en una doctrina de ataques preventivos a lo largo del tiempo, incluyendo operaciones encubiertas y sabotajes.
La situación se encuentra en evolución y se esperan reacciones diplomáticas, militares y humanitarias en las próximas horas. El mundo sigue con atención lo que podría convertirse en un nuevo conflicto regional de gran escala, con implicaciones globales.