Violencia y presión ilegal marcan la antesala de las elecciones en Colombia
Colombia celebrará este domingo 8 de marzo sus elecciones legislativas 2026 para elegir a los miembros del Congreso en el periodo 2026-2030. Sin embargo, el proceso se desarrolla bajo la sombra de la coacción electoral por parte de grupos armados ilegales, una amenaza que han advertido organizaciones de la sociedad civil y entidades institucionales.
Alertas por interferencia criminal
El Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga ha alertado de que los riesgos no se limitan a hechos visibles como homicidios o alteraciones del orden público, sino que incluyen formas más sutiles y persistentes de interferencia.
Su director ejecutivo, Carlos Augusto Chacón, advierte de posibles escenarios de captura electoral, donde candidatos podrían verse favorecidos por presión o respaldo de actores criminales, generando una representación política potencialmente cooptada.
Estas preocupaciones coinciden con las alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo, así como con advertencias de la Registraduría Nacional, la Procuraduría General y misiones de observación electoral, que señalan riesgos significativos en múltiples territorios.
Un escenario más grave que en 2022
El Instituto recuerda que la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea en 2022 ya identificó la violencia como un factor disruptivo en las campañas, especialmente en zonas rurales afectadas por el ELN y otros grupos armados.
No obstante, la situación actual sería más delicada. El reciente asesinato del candidato presidencial Miguel Uribe Turbay ha sido calificado como el hecho más grave de violencia política en décadas.
Expansión territorial de grupos armados
En los últimos años, organizaciones como el ELN, las disidencias de las antiguas FARC (Segunda Marquetalia y Estado Mayor Central) y el Clan del Golfo han incrementado su presencia territorial y el número de combatientes.
Según el Instituto, este fortalecimiento ha derivado en un aumento de acciones delictivas y en un mayor control social en diversas regiones, afectando directamente las condiciones para el desarrollo de elecciones libres.
Llamamiento internacional
Ante este panorama, el Instituto ha expresado su “profunda preocupación” por la integridad del proceso electoral y por la posible insuficiencia de medidas gubernamentales para neutralizar las amenazas.
Por ello, ha solicitado a la comunidad internacional activar mecanismos preventivos, visibilizar los riesgos y contribuir a la protección efectiva de los principios democráticos en Colombia.
Las elecciones legislativas de este domingo se celebran así en un contexto de alta tensión, donde la seguridad y la transparencia del proceso se convierten en elementos clave para la estabilidad institucional del país.