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Putin se rodea de líderes amigos para conmemorar el Día de la Victoria

 El presidente Vladímir Putin presidió el desfile del 9 de mayo rodeado de líderes aliados como Xi Jinping, Nicolás Maduro o Robert Fico, en una jornada que combinó simbolismo militar, desafío diplomático y narrativa de guerra
El presidente ruso, Vladímir Putin (der.), habla con el presidente chino, Xi Jinping, durante el desfile militar del Día de la Victoria en Moscú. / EP
El presidente ruso, Vladímir Putin (der.), habla con el presidente chino, Xi Jinping, durante el desfile militar del Día de la Victoria en Moscú. / EP

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, presidió este viernes 9 de mayo el tradicional Desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú, conmemorando el 80.º aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi. Este año, el evento adquirió un fuerte carácter geopolítico con la presencia de líderes mundiales cercanos al Kremlin, en un claro intento de romper el aislamiento diplomático que pesa sobre Rusia desde el inicio de la guerra en Ucrania.

Xi Jinping, invitado de honor

Putin estuvo acompañado en primera línea por su principal aliado internacional, el presidente chino Xi Jinping, en una imagen cuidadosamente orquestada para mostrar una alianza estratégica consolidada entre Moscú y Pekín. Ambos mandatarios observaron la marcha de miles de soldados rusos, muchos de ellos portando la controvertida cinta de San Jorge, símbolo militar que ha sido prohibido en varios países por su asociación con la invasión rusa de Ucrania.

Una tribuna de aliados y líderes no occidentales

Junto a Xi, también asistieron otros líderes internacionales que mantienen lazos estrechos con Rusia, entre ellos:

  • Luiz Inácio “Lula” da Silva, presidente de Brasil

  • Abdel Fattah el-Sisi, presidente de Egipto

  • Aleksandar Vucic, presidente de Serbia

  • Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

  • Mahmud Abás, presidente de la Autoridad Palestina

  • Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia

La asistencia de Fico, representante de un país miembro de la Unión Europea, fue especialmente simbólica y controvertida, dada la firme posición del bloque comunitario contra la agresión rusa en Ucrania.

La narrativa de la “Gran Guerra Patria” se reinterpreta

Desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, el Kremlin ha reforzado el vínculo entre la conmemoración de la Segunda Guerra Mundial —conocida en Rusia como la Gran Guerra Patria— y la actual ofensiva militar en Ucrania. Putin ha utilizado repetidamente esta fecha para justificar la guerra como una continuación histórica del combate contra el fascismo, una narrativa rechazada por Kyiv y gran parte de la comunidad internacional.

Tregua unilateral y críticas de Ucrania

La celebración tuvo lugar en medio de un anunciado alto el fuego unilateral de tres días por parte de Moscú, que Ucrania rechazó categóricamente, alegando que se trataba de una maniobra para proteger la imagen del desfile más que de un verdadero gesto de paz. El asesor presidencial ucraniano Andriy Yermak calificó la propuesta como "una manipulación política", afirmando que el único camino legítimo sería adherirse al alto el fuego de 30 días propuesto por Estados Unidos y ya aceptado por Ucrania.

Sin embargo, las autoridades ucranianas denunciaron múltiples violaciones del cese al fuego por parte del ejército ruso, incluyendo bombardeos aéreos que causaron víctimas civiles.

Ucrania y sus aliados celebran en Lviv una cumbre alternativa

Mientras en Moscú se celebraba el desfile, decenas de delegaciones internacionales —incluyendo ministros de Exteriores de Francia, Alemania, Reino Unido, Estonia, Letonia, Lituania y la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas— se reunían en la ciudad ucraniana de Lviv. Allí respaldaron la creación de un tribunal especial para investigar los crímenes de agresión cometidos durante la guerra.

En un gesto diplomático significativo, los países bálticos cerraron su espacio aéreo a las delegaciones diplomáticas que viajaban a Moscú. Esta medida obligó a varios líderes, como Vucic y Fico, a modificar sus rutas para asistir al desfile.

Ataques con drones e interrupciones previas al evento

Días antes del desfile, las autoridades rusas confirmaron que drones ucranianos habían impactado en los alrededores de Moscú, obligando al cierre temporal de los cuatro aeropuertos de la capital. A pesar de ello, el Kremlin garantizó la seguridad del evento y sus invitados, reforzando el mensaje de control y estabilidad que busca proyectar ante su ciudadanía y el exterior.

Putin busca proyectar fuerza internacional

La escenografía del desfile —con soldados de países aliados marchando junto a los rusos, y con Putin flanqueado por Xi Jinping— sirvió como una respuesta simbólica a las sanciones internacionales y a las acusaciones de aislamiento. El Kremlin busca demostrar que no está solo y que conserva influencia política entre naciones del Sur Global y de Europa del Este con posturas más afines.

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