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El eje del mal comunista en China: Xi, Putin y Kim Jong-un

Este miércoles, China celebró en Tiananmen el mayor desfile militar de su historia, mostrando misiles hipersónicos, drones y cazas avanzados, mientras Xi Jinping, Vladimir Putin y Kim Jong-un reforzaban su alianza frente a Occidente
Putin y Kim hombro con hombro. / EP
Putin y Kim Jong-un hombro con hombro. / EP

Este miércoles, la plaza de Tiananmen se convirtió en el escenario del mayor desfile militar en la historia de China, en un evento que combinó ostentación tecnológica y política estratégica. Más allá de los misiles, drones y aeronaves, el mensaje fue claro: China cuenta con aliados dispuestos a respaldar su desafío a la hegemonía estadounidense.

El desfile reunió a Xi Jinping, Vladimir Putin y Kim Jong-un hombro con hombro, en un gesto simbólico que subraya la alianza de las potencias autoritarias frente a Occidente. Fue el primer encuentro trilateral de estos líderes en 66 años, con Kim colocado en un plano de igualdad con Xi y Putin, dejando en un segundo plano a otros mandatarios invitados.

Poderío militar y tecnológico
El desfile mostró 45 columnas del Ejército Popular de Liberación, incluyendo drones con inteligencia artificial, cazas de alerta temprana, misiles hipersónicos YJ-20 y YJ-21, así como el intercontinental DF-61. También se presentaron sistemas defensivos como el HQ-29 y HQ-20, el avión KJ-600 para portaaviones, el tanque Type 99B y el lanzacohetes PHL-16, culminando con el misil nuclear DongFeng-5C, subrayando la capacidad de disuasión de China frente a Estados Unidos.

Mensaje político y simbólico
El evento coincidió con la conmemoración de la rendición de Japón en 1945, recordando el papel de China en la Segunda Guerra Mundial y reforzando la narrativa oficial de Pekín como garante de paz y estabilidad frente a la "hegemonía estadounidense".

El desfile también tuvo un trasfondo diplomático: junto a Putin y Kim, asistieron líderes de países sancionados o en conflicto con Occidente, como Irán, Cuba, Bielorrusia y Birmania, consolidando un bloque de Estados que cuestionan la influencia de Washington.

Coste y logística del espectáculo
Pekín blindó la capital durante semanas, con cortes de tráfico, prohibición de drones, estrictos controles de seguridad y presencia policial masiva, reflejando la importancia que el régimen chino otorga a este despliegue como demostración de fuerza internacional y cohesión interna.

El mensaje es doble: advertir a Estados Unidos sobre un bloque alternativo y reafirmar la capacidad de China de proyectar poder más allá de sus fronteras, consolidando su posición como líder del Sur Global.

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