Alemania recupera el servicio militar para reforzar la defensa frente a Rusia
El Consejo de Ministros alemán ha aprobado un proyecto de ley que establece un servicio militar voluntario de seis meses, concebido como la primera fase de un plan más amplio para reforzar a la Bundeswehr ante la amenaza de Rusia. Aunque la medida es inicialmente voluntaria, el texto abre la puerta a restablecer la obligatoriedad si no se alcanzan las metas de reclutamiento.
Además, el borrador contempla que todos los varones al cumplir 18 años completen un cuestionario online sobre su disposición y capacidades para el servicio. Este mecanismo busca cartografiar el potencial de reclutamiento disponible en el país.
Los objetivos
El plan pretende duplicar el número de reclutas en pocos años, pasando de los actuales 100.000 reservistas entrenados a cifras mucho más ambiciosas.
-
Meta inmediata (2026): 20.000 voluntarios anuales.
-
Meta final (2030): 38.000 voluntarios anuales.
-
Objetivo estratégico: elevar el número total de soldados de 180.000 a 260.000 para 2030, en línea con las nuevas exigencias de la OTAN.
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha sido contundente: “La Bundeswehr debe crecer. Solo con un ejército fuerte y numeroso la disuasión frente a Rusia será creíble”.
Contexto histórico y político
Alemania abolió el servicio militar obligatorio en 2011, confiando en un ejército profesional. Desde entonces, ha tenido dificultades para cumplir con las cuotas de personal, a pesar de intensas campañas de reclutamiento.
El regreso del debate sobre la conscripción refleja un cambio de paradigma impulsado por la guerra en Ucrania y la presión de los aliados de la OTAN.
El canciller Friedrich Merz, líder conservador, apoya la medida, aunque advierte que el Bundestag podría ralentizar cualquier intento de obligatoriedad. Por su parte, los socialdemócratas del SPD abogan por centrarse en hacer de la Bundeswehr un empleador atractivo, antes que en imponer el servicio.
El Ministerio de Defensa informó de un incremento del 28 % en el reclutamiento entre enero y julio de 2025, con 13.700 nuevos soldados, el mayor aumento en años. Sin embargo, esta cifra aún está muy lejos de los objetivos planteados para el final de la década.
Un debate abierto en la sociedad alemana
La propuesta ha generado un intenso debate público.
-
Defensores: ven la medida como un paso indispensable para garantizar la seguridad nacional y reforzar el compromiso con la OTAN.
-
Críticos: cuestionan el retorno de elementos coercitivos y temen una erosión de las libertades individuales, además de señalar la dificultad de atraer a los jóvenes a un modelo militarizado en plena era digital.
En cualquier caso, Alemania se encuentra ante un punto de inflexión histórico: redefinir el papel de su ejército en un continente nuevamente tensionado por la sombra de Rusia.