FÓRMULA 1

Doce años después del accidente, el mundo vuelve a emocionarse con una señal de vida de Schumacher

Schumacher sigue respirando, interactúa con su familia y, según la prensa francesa, muestra señales de leve mejoría
El deportista sufrió un accidente mientras esquiaba con su hijo y unos amigos en la estación suiza de Meribel. / MARK THOMPSON
El deportista sufrió un accidente mientras esquiaba con su hijo y unos amigos en la estación suiza de Meribel. / MARK THOMPSON

Han pasado doce años desde aquel 29 de diciembre de 2013, cuando Michael Schumacher sufrió un grave accidente de esquí en la estación de Méribel, en los Alpes franceses. El impacto en la cabeza, tras una caída mientras descendía fuera de pista, marcó un antes y un después en la vida del siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, que desde entonces vive alejado del foco mediático, bajo el más estricto hermetismo de su familia.

Desde aquel día, la información sobre su estado de salud ha sido mínima y controlada. Lo que se sabe con certeza es que Schumacher sobrevivió a las primeras semanas críticas, tras pasar varios meses en coma inducido, pero las secuelas neurológicas lo dejaron en una situación muy delicada. Desde entonces, su esposa Corinna, sus hijos Mick y Gina, y su inseparable amigo Jean Todt han sido su círculo más cercano, encargado de proteger su intimidad.

Un halo de esperanza

El misterio en torno al estado de ‘Schumi’ ha acompañado estos doce años de silencio. Sin embargo, el periódico francés ‘L’Équipe’ ha querido lanzar un mensaje de optimismo prudente. En su podcast Le Grand Récit, el periodista Stefan L’Hermitte ofreció detalles que, aunque no confirman una recuperación completa, sí apuntan a ciertos avances.

«No sabemos qué sucede con exactitud. Sabemos que respira y que interactúa con su familia, pero aparentemente no habla y no le hemos visto caminar. No diría que está bien, pero tal vez se encuentra un poco mejor; las únicas noticias proceden de su entorno», explicó L’Hermitte, destacando que cualquier mejora, por pequeña que sea, se considera esperanzadora después de tanto tiempo.

La firma que emociona al mundo

Lo que más ha conmovido a los aficionados ha sido la aparición de una firma atribuida al propio Schumacher en un casco que lucirá Jackie Stewart en el Gran Premio de Bahréin, dentro de una iniciativa con fines benéficos.

«¿Cómo se las arregló para firmarlo? ¿Su esposa le tomó la mano? No hay certeza —añadió el periodista francés—, pero es la primera vez que tenemos una señal positiva de él, casi una señal de vida».

El gesto, aunque rodeado de incógnitas, ha sido interpretado como una muestra simbólica de conexión del legendario piloto con el exterior, algo que su entorno llevaba años evitando.

Comentarios