Bagnaia, atrapado en un "limbo" tras Mugello: "Tengo mucha rabia, no puedo luchar ni contra los Márquez"
Pecco terminó cuarto en casa y se aleja del Mundial con sensaciones preocupantes: "No encontramos soluciones, no voy a ninguna parte"
El Gran Premio de Italia fue un golpe anímico para Pecco Bagnaia, y no precisamente por el resultado final. El piloto turinés de Ducati cruzó la meta en cuarta posición, superado no solo por Marc Márquez, sino también por Álex Márquez y Di Giannantonio. Pero más allá de los números, lo que más duele al vigente campeón es la sensación de no poder pelear en igualdad de condiciones.
Sin respuestas ni confianza: "Estoy en un limbo"
Tras la carrera en Mugello, Bagnaia se mostró serio, abatido y desorientado: "Estoy en un limbo. No logro dejar correr la moto como hacía antes, no freno como lo hacen Marc y Álex porque me arriesgo a caerme", confesó con crudeza. Su frustración es evidente: lleva meses sin encontrar el ‘feeling’ que le hizo campeón, y ni su equipo técnico logra explicarlo.
"Probé todo. Iba más rápido que Álex, pero no podía acercarme. A cuatro décimas me tenía que ir para atrás porque la goma delantera no se sostenía. Lo de siempre", lamentó. El problema, según él, es la pérdida de rendimiento del neumático delantero, un factor clave que lo obliga a gestionar riesgos continuamente.
La rabia de no poder competir
"Tengo mucha rabia, estoy decepcionado porque sé lo que puedo hacer, sé que puedo ganar carreras, pero no tengo las condiciones para luchar", declaró Bagnaia en zona mixta. El piloto de Chivasso, actual campeón del mundo, vive uno de los momentos más grises de su carrera deportiva: no se trata de un bajón temporal, sino de una ausencia prolongada de sensaciones y confianza, que lo está alejando de la pelea por el campeonato.
Decisiones técnicas y dudas estratégicas
En Mugello, Bagnaia no utilizó los discos de freno de 355 mm, a diferencia de lo que ocurrió en otras pistas como Aragón, optando por los de 340 mm debido a la temperatura. Aun así, el cambio no alteró un rendimiento que sigue lejos del esperado.
"No resolvemos nada. Nadie es capaz de explicarme por qué no puedo hacer lo que hacía antes", sentenció. Las declaraciones reflejan una falta de rumbo técnico que preocupa tanto al equipo como al propio piloto.
El título, un objetivo que se desvanece
Con este cuarto puesto en el Gran Premio de Italia, Pecco Bagnaia se queda a 110 puntos de su compañero de equipo, líder del Mundial. Aunque se resiste a rendirse públicamente, el italiano admite que ya no piensa en el campeonato: "No es momento de pensar en el Mundial, sino en recuperar mi velocidad. No puedo ganar un título con carreras como esta".
La presión de correr en casa, la derrota ante los dos hermanos Márquez y la falta de soluciones técnicas convierten este resultado en un punto de inflexión negativo en la temporada de Bagnaia. El turinés necesita reencontrarse cuanto antes si quiere recuperar su estatus de favorito en MotoGP.