Si buscas el amanecer más impresionante de Cantabria, este es tu sitio
Cantabria te regala postales vivas desde uno de sus miradores más asombrosos
Ubicado en las inmediaciones del encantador pueblo de Carmona, en el occidente de Cantabria, el Mirador de la Collada se presenta como uno de los mejores puntos panorámicos del valle del Nansa. Este rincón privilegiado no solo regala unas vistas inolvidables, sino que también invita a sumergirse en la majestuosidad del paisaje montañoso cántabro.
Un mirador natural con vistas únicas
A escasos minutos en coche desde el núcleo urbano de Carmona, este mirador de montaña permite contemplar la belleza salvaje y auténtica del occidente cántabro. Desde sus 600 metros de altitud, se domina todo el valle del río Nansa, con sus verdes prados, sus cumbres onduladas y sus pueblos enclavados entre colinas.
En los días despejados, la mirada alcanza hasta los Picos de Europa. En los días de niebla o primeras horas de la mañana, el espectáculo visual se transforma: un mar de bruma cubre el fondo del valle y las montañas emergen como islas flotantes en un paisaje casi onírico.
Un lugar perfecto para ver el amanecer
Una de las mejores experiencias que ofrece el Mirador de la Collada es presenciar el amanecer sobre el valle del Nansa. El sol, al elevarse detrás de las montañas, proyecta sombras alargadas y tiñe el paisaje de tonos cálidos: dorados, anaranjados y rosados. Es un momento ideal para la fotografía de paisaje, pero también para quienes buscan una conexión íntima con la naturaleza.
Destino imprescindible para los amantes del turismo rural
El acceso sencillo, la cercanía con el casco urbano de Carmona, y la señalización adecuada hacen del Mirador de la Collada un destino ideal para familias, senderistas y viajeros rurales. Forma parte del itinerario de muchas rutas de senderismo que recorren la comarca de Rionansa, y suele ser uno de los puntos de parada obligada en recorridos paisajísticos por el occidente cántabro.
Además, su entorno natural es perfecto para detenerse con calma, disfrutar de un picnic o simplemente sentarse a contemplar el paisaje, respirando el aire puro de las montañas cántabras.
Carmona, un pueblo con encanto tradicional
La visita al Mirador de la Collada puede complementarse con un paseo por el propio pueblo de Carmona, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1983. Su arquitectura montañesa, sus casas solariegas con escudos nobiliarios y su ambiente tranquilo hacen de este lugar un destino turístico de primer nivel dentro del turismo rural en Cantabria.
Cómo llegar al Mirador de la Collada
Para acceder al mirador, basta con tomar la carretera que cruza Carmona en dirección a Puentenansa. El desvío al mirador está claramente señalizado, y existe un pequeño aparcamiento donde dejar el coche. Desde allí, solo unos metros a pie separan al visitante del espectáculo visual que ofrece esta atalaya natural.

