05.07.2022 |
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La literatura infantil y juvenil, un sector de éxito, pero no reconocido

EFE/Editorial Bruguera
EFE/Editorial Bruguera
La literatura infantil y juvenil, un sector de éxito, pero no reconocido

Que el Gobierno "asuma" la importancia de la literatura infantil y juvenil, que se fomente el "amor" por estos libros o que se "que mejoren" las condiciones de los ilustradores, estos son algunos de los deseos que los autores y autoras han pedido al genio que se les ha aparecido hoy: el Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil.

Inmersos en una "auténtica edad de oro", los autores y autoras de literatura infantil y juvenil han acudido a la llamada de Efe, porque hoy es el día de pedir, de pedir lo que quieran, porque se han convertido en los auténticos reyes y reinas del sector editorial español, donde algunos de ellos suman más ventas que algunas de las firmas de literatura de adulto.

Como es el caso de Roberto Santiago, el creador de la saga "Los Futbolísimos" y "Los forasteros del Tiempo", con cuatro millones y un millón de ventas, respectivamente, a su espalda. Un escritor que, consciente de que "sin ningún lugar a dudas" en España se vive una "una auténtica edad de oro", ha pedido un deseo "muy sencillo y muy complicado"

"Que los responsables de las instituciones asuman de una vez la sumísima importancia que tiene la cultura y la educación de los más jóvenes, niños y niñas. Pido un poco de sensibilidad y sensibilización de nuestros políticos, que sean conscientes", ha explicado.

Justo a este deseo se suma Miriam Tirado, la autora de "El hilo invisible", quien reclama también que durante esta jornada se "reconozca la importancia que merece este sector".

Consciente de la importancia de la lectura entre los más jóvenes es la gallega Andrea Maceiras, la reciente Premio Anaya con su libro "Alma de elefante", una joven profesora que ha recordado a Efe lo que le decía a sus alumnos: "si yo pudiera darles un regalo es el amor por la literatura, porque es fuente de disfrute y reflexión, una invitación a la curiosidad".

Sin salir de los colegios llega otro deseo, el de Mónica Rodríguez, una de las autoras más galardonadas de este sector que aboga por "cambiar la forma de enseñar literatura en los colegios y en los institutos", así como por "deja tiempo para leer desde que son chiquitos hasta que acaben el bachillerato", porque eso "cambiaría radicalmente el panorama de la literatura y la sociedad".

Por su parte, y aunque le resulta "difícil" pedir un solo deseo al genio de la lámpara, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil Raimon Portell reclama a esta figura divina "buenos libros" así como que les "ilumine" para poder seguir creando buenas historias que hagan que los jóvenes tengan "ganas de leer".

Unas palabras que comparte la escritora Bárbara Montes, coatura junto a su pareja Juan Gómez Jurado de uno de los mayores éxitos editoriales del momento, "Amanda Black": "Desearía que la literatura juvenil siguiese creando lectores adultos como lo ha hecho hasta ahora".

Y es Pedro Mañas, este escritor madrileño que compagina el oficio de las letras con el de fomento de la lectura en los centros escolares quien se acuerda de los que son otros de los grandes protagonistas de este sector, los ilustradores, los responsables de crear esas imágenes que engrandecen, acompañan y amplían el relato.

"Pediría -ha contado- que mejorasen las condiciones profesionales de nuestros compañeros ilustradores, que son parte fundamental de este sector y cuya labor, por desgracia, no siempre se valora lo suficiente".

Como no, en este día el genio se ha propuesto también apuntar en su lista de sueños por cumplir lo que solicitan los autores del cómic infantil, creadores que están haciendo que la viñeta llegue a los más pequeños.

En este sentido, es el zaragozano historietista Álvaro Ortiz, volcado ahora en el lanzamiento de su cómic infantil "La pequeña genia" quien, pese a advertir que no quiere "sonar enfurruñado", reclama a "las grandes editoriales no inundar las librerías de libros que no les interesan ni a ellos ni a los niños".

Pero, "para compensar", también quiere que el cómic infantil y juvenil siga manteniendo "el nivelón" que estamos viendo estos últimos años: "están saliendo cosas estupendas que están teniendo muy buena recepción entre la chavalería".

Justo éso es lo que está teniendo "Perdidos en el futuro. La tempestad", de Àlex Fuentes y Damian, dos autores que han confesado esa ilusión que, de hacerse realidad, solucionaría todos los problemas del sector: " que cada niño crezca con un cómic o un libro. Da igual cuál. Estoy convencido de que de esta forma, haríamos del mundo un sitio un poco mejor". EFE

pmv/fc

La literatura infantil y juvenil, un sector de éxito, pero no reconocido
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