06.12.2021 |
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Solabarrieta: «Estuvimos demasiado atrás»

Aritz Solabarrieta en el banqullo. / Hardy
Aritz Solabarrieta en el banqullo. / Hardy
Solabarrieta: «Estuvimos demasiado atrás»

«Ha sido un golpe duro. Creo que cuando mejor estábamos ha venido ese gol de la Real y eso hace que te vayas con una sensación jodida». Así resumió Aritz Solabarrieta sus sensaciones instantes después de haber terminado el partido. Admitió el técnico vizcaíno que se les había complicado el objetivo prioritario porque «es evidente que cada vez queda menos». «El objetivo se nos ha alejado pero el camino más corto para intentar corregir esto es ganando en Irún, por lo que intentaremos recuperarnos físicamente porque hemos corrido mucho y anímicamente estamos tocados por haber recibido un gol cuando mejor estás», explicó el entrenador verdiblanco.

Admitió el técnico del Racing que en la primera parte estuvieron «demasiado atrás». Y es algo que hablaron en el descanso para intentar corregirlo. «Necesitábamos dar un paso al frente, sobre todo sin balón, porque el campo se estaba haciendo demasiado largo», explicó el técnico verdiblanco. De pronto, el aficionado se encontró con un equipo replegado quizá demasiado cerca de su área y eso hizo que incluso los contragolpes se convirtieran en imposibles aventuras. «Todo eran transiciones demasiado rápidas que, en el fondo, impedían plantarse en el campo contrario», recalcó Solabarrieta.

Destacó el preparador vizcaíno que habían ajustado tras el paso por vestuarios y que, a partir de ese momento, la Real Sociedad B «ya no estaba tan cómoda» mientras que el Racing se plantó «más adelante». Y eso fue cambiando el partido: «A raíz de eso, hemos generado las ocasiones claras que hemos tenido». Sin embargo, el conjunto cántabro no acertó con ninguna de ellas mientras que, casi en el minuto noventa, «en un centro lateral que parecía que no iba a ningún sitio han hecho gol».

No le sorprendió al entrenador vizcaíno que Xabi Alonso reconvirtiera a Pecharromán en medio centro cuando su equipo tenía el balón para generar superioridades. «La Real viene haciendo eso desde el inicio, prácticamente», precisó. Explicó que, con esas superioridades que genera la maniobra, «te obligan a estar muy conectado y relacionado defensivamente». De este modo, vio que sus dos medio centros se echaron «demasiado atrás» y eso les vino mal y les impidió tener un mayor control de la contienda e incluso de aprovechar más el error del rival.

Explicó Solabarrieta que la intención inicial fue presionar arriba para condicionar la creación del equipo contrario pero pronto prefirieron pasar página al ver que les estaban superando. Ante esta situación y teniendo en cuenta que tenían delante a un equipo «que mueve mucho, se relaciona mucho y que se posiciona de una forma no habitual», la tendencia es a «estar juntos». Sin embargo, precisó el técnico de Ondarroa, «una cosa es estar juntos y otra estar demasiado atrás, como sucedió en la primera parte». «Entre una cosa y otra hay que buscar un equilibrio», resaltó.

Admitió Solabarrieta, como es lógico teniendo en cuenta cómo había terminado la contienda, que habría «cambiado cosas» si tuviera la posibilidad de repetir el partido, pero también recordó que, cuando se habla de fútbol, «uno nunca sabe lo que se va a encontrar». E insistió, en ese sentido, en lo retrasadas que estuvieron las líneas, ya que destacó que «cinco o diez metros más atrás o más adelante» se pueden notar mucho. Es algo que se mejoró tras el paso por vestuarios, lo que les hizo «generar más» a pesar del «esfuerzo terrible» que hicieron sus hombres. «Han corrido muchísimo pero no hemos tenido fortuna de cara a gol», lamentó.

Argumentó Solabarrieta que había apostado por terminar el partido con dos delanteros «porque creíamos que necesitábamos la victoria». «Es obvio que prefieres empatar que perder, pero necesitábamos ganar y teníamos la sensación de que estábamos cerca», apuntó el técnico verdiblanco. Preguntado por el estado de salud de Pablo Torre, lamentó que hubiera tenido que correr «demasiado, sobre todo sin balón». «Las transiciones eran demasiado rápidas y no hemos sido capaces de encontrar a Pablo donde realmente es bueno, que es en situaciones intermedias, que es donde genera juego», apuntó.

En cuanto a la afición, que ayer acudió en un número superior a cuatro mil por vez primera este curso, se mostró «encantado». «Es una maravilla jugar con gente, y con gente que anima, además, pero también te vas con una sensación aún peor por querer dedicarles la victoria y no haber sido capaces», apuntó. Con todo, quiso aprovechar para lanzar el mensaje de que lo van a seguir «intentando con todo». «Vamos a poner todo de nuestra parte y ojalá dentro de quince días volvamos a vivir lo mismo», recalcó. Eso querrá decir que el Racing aún sigue vivo por alcanzar el objetivo prioritario con el que había comenzado el curso.

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