«Vete a la mierda», «gilipollas», «borrica»: los mensajes que hunden al exDAO
La querella presentada contra el ya dimitido DAO de la Policía Nacional, José Ángel González Jiménez, por presunta agresión sexual, no solo recoge los hechos denunciados del 23 de abril de 2025. El escrito incorpora además un detallado relato de lo que la denunciante describe como una campaña posterior de acoso telefónico, insultos y supuestas presiones profesionales para evitar que interpusiera denuncia, según publica The Objective.
Según la documentación judicial, esa misma tarde el entonces número dos de la Policía Nacional habría iniciado, presuntamente, «una campaña sistemática, obsesiva e intensiva de acoso telefónico». En apenas unas horas, la agente recibió 17 llamadas que no fueron atendidas.
«Estás gilipollas», «borrica» y «vete a la mierda»: los mensajes recogidos en la querella
Ante la falta de respuesta, el investigado comenzó a enviar mensajes de tono ofensivo. La querella recoge expresiones como «estás gilipollas», «borrica» y, posteriormente, «vete a la mierda».
En uno de los intercambios, la denunciante marcó distancia de forma explícita: «Ha traspasado una línea roja», dejando constancia de su rechazo a continuar la conversación.
El relato sostiene que las llamadas continuaron al día siguiente, utilizando no solo el teléfono personal, sino también terminales oficiales vinculados al despacho del Director Adjunto Operativo (DAO). Según la denunciante, este extremo evidenciaría un intento de eludir bloqueos telefónicos y persistir en el contacto.
«Me arrepiento de haberte conocido»: negación y ofrecimiento de destino laboral
El 22 de mayo, tras varios intentos previos, el denunciado consiguió hablar telefónicamente con la agente. Según la querella, primero negó los hechos y después los minimizó con la frase: «Antes nunca había pasado, el que me negaras el sexo».
Durante esa conversación, habría proferido nuevas descalificaciones: «Vete a la mierda. Me arrepiento de haberte conocido. Eres lo peor que me ha pasado. Ven a verme a ver qué te puedo dar», en referencia, presuntamente, a un posible puesto de trabajo.
La querella interpreta estas palabras como una tentativa de coacción mediante oferta de compensación laboral a cambio de silencio.
Intervención de un asesor del DAO
En julio, la denunciante asegura haber recibido llamadas de un comisario y asesor directo del DAO de la Policía, quien le propuso elegir destino y comunicarlo por WhatsApp.
La agente afirma que respondió que lo sucedido no iba a quedar así y rechazó expresamente cualquier ofrecimiento profesional. El escrito sostiene que esta actuación buscaba evitar la denuncia y contener el escándalo público.
Baja por salud mental tras la presunta agresión sexual
El 24 de julio, coincidiendo con su incorporación a un nuevo destino en la Dirección General de la Policía en Madrid, la agente recibió otra llamada. Según el relato, manifestó no encontrarse en condiciones de trabajar «por salud mental» y desde entonces permanece de baja.
La querella señala que, como consecuencia directa de la presunta agresión sexual y del posterior acoso, la denunciante ha sido diagnosticada con trastorno ansiosodepresivo reactivo a agresión sexual, con síntomas como crisis de ansiedad recurrentes, insomnio, pensamientos intrusivos e hipervigilancia.
Aprovechamiento de superioridad jerárquica
El escrito judicial denuncia un presunto aprovechamiento «sistemático» de la superioridad jerárquica institucional del entonces número dos de la Policía Nacional, lo que habría generado temor a represalias profesionales y dificultad para denunciar los hechos.
La investigación judicial continúa tras la dimisión del DAO de la Policía Nacional, en un caso que ha generado un fuerte impacto institucional y político.