“Vamos a ciegas”: pánico interno en el PSOE ante las investigaciones de la UCO
“Vamos a ciegas”. Esta es la frase que se repite, en voz baja, entre altos cuadros del Partido Socialista mientras crece la expectación ante las posibles nuevas entregas de la Unidad Central Operativa (UCO) y las investigaciones en torno a los negocios de Sabiniano Gómez, el fallecido suegro de Pedro Sánchez. La estabilidad del Gobierno pende de un hilo, y lo saben tanto en la Moncloa como en Ferraz.
Una espera cargada de nerviosismo en el cuartel socialista
Los dirigentes socialistas reconocen en privado que no tienen control de la agenda judicial. Ni del contenido de los informes que podría presentar la UCO en los próximos días, ni del posible impacto de nuevas revelaciones sobre el origen y funcionamiento de las saunas y prostíbulos que gestionó la familia política de Sánchez durante décadas. El epicentro del nerviosismo está en la posibilidad de que resurja material comprometedor para el presidente, especialmente el relacionado con la trama de comisiones que ya afecta a figuras como Santos Cerdán, José Luis Ábalos o Koldo García.
Según Vozpópuli, el PSOE teme que los próximos informes apunten también a aforados como el ministro Ángel Víctor Torres o la presidenta del Congreso, Francina Armengol. El patrón seguido en el caso de Cerdán—un informe inesperado que removió los cimientos del partido—se percibe ahora como un precedente inquietante.
El caso de las saunas: el Talón de Aquiles del presidente
La parte más sensible del escándalo gira en torno a los negocios sexuales que durante años explotó Sabiniano Gómez, padre de Begoña Gómez, a través de locales como el Sauna Bar en el paseo de la Castellana y otros establecimientos similares. El impacto político de estas revelaciones ha sido devastador dentro del PSOE. Tanto que, según revela Vozpópuli, fue utilizado como arma interna en las primarias de 2017 por sectores del partido que no apoyaban a Sánchez.
El temor en Ferraz es que la oposición, especialmente el Partido Popular, esté en posesión de pruebas o grabaciones que demuestren que Pedro Sánchez se benefició indirectamente de esos negocios. El excomisario Villarejo podría ser la pieza clave, ya que varios dirigentes—entre ellos, según las informaciones, Óscar López y Patxi López—consultaron presuntamente sus archivos durante aquellas luchas internas en el PSOE.
Ferraz admite grietas en el apoyo interno
Aunque la mayoría de ministros y dirigentes guardan silencio en público, los signos de disenso comienzan a aflorar. Uno de los gestos más llamativos ha sido el de Carlos Martínez Mínguez, líder del PSOE en Castilla y León, quien se negó a firmar un manifiesto de apoyo a Pedro Sánchez. Más aún, la ministra de Defensa, Margarita Robles, acusó recientemente al presidente de tener actitudes “machistas”, alimentando el clima de ruptura en el núcleo del poder socialista.
El mensaje desde Moncloa sigue siendo de contención, pero incluso allí se asume que si los informes de la UCO llegan con fuerza, “la situación será muy difícil de sostener”. Aunque el presidente logró una mínima tregua parlamentaria esta misma semana gracias a sus socios, nadie garantiza que pueda resistir hasta 2027 sin afrontar nuevas consecuencias políticas o judiciales.