La UCO traza el mapa secreto de la corrupción: Ferraz, hoteles y maletines
Un informe judicial detalla cómo la trama de comisiones ilegales se habría articulado en torno a enclaves clave de Madrid, con Santos Cerdán como figura central y Koldo García como ejecutor logístico
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha delineado una red operativa estructurada en torno a enclaves concretos de la ciudad de Madrid, vinculados a la presunta trama de comisiones ilegales que habría operado durante al menos cinco años bajo el amparo del Ministerio de Transportes. El informe, de naturaleza judicial, según desgrana El Debate, revela no sólo la secuencia de adjudicaciones presuntamente amañadas, sino también la geografía concreta en la que se habrían materializado las entregas de dinero y las reuniones clave.
Ferraz: punto neurálgico del esquema político
La sede central del PSOE, ubicada en la calle Ferraz, aparece como uno de los epicentros operativos de la presunta trama. Allí, según el informe de la UCO, Santos Cerdán, exsecretario de Organización del partido, mantuvo encuentros con empresarios directamente vinculados a Soluciones de Gestión, empresa adjudicataria investigada. Las reuniones, registradas por los investigadores, coinciden temporalmente con los procesos de tramitación y adjudicación de contratos públicos, lo que otorga a este enclave un peso especial en el análisis del patrón de comportamiento de los implicados.
El NH Eurobuilding: discreción entre mármoles
Otro de los espacios mencionados es el hotel NH Collection Eurobuilding, en la calle Padre Damián. Este lugar alberga una serie de encuentros entre Koldo García y representantes empresariales o políticos intermediarios. Las grabaciones sugieren que dichos encuentros se producían en momentos estratégicos del proceso contractual, lo que, para los agentes, refleja un uso instrumental del hotel como espacio de negociación y, presumiblemente, de pago.
Un inmueble vinculado a Cerdán: trazabilidad y sombra
Uno de los episodios más significativos del informe describe cómo, tras una conversación en la que Víctor de Aldama y Koldo García discuten un pago pendiente de 450.000 euros, este último se dirige inmediatamente a un inmueble vinculado a Santos Cerdán. El desplazamiento se produce fuera de cualquier agenda pública y sin justificación institucional, lo que lleva a los investigadores a formular la hipótesis de una reunión con contenido económico sensible. La dirección exacta no se especifica, pero se ubica en el área de influencia política habitual de Cerdán, en el norte de Madrid.
Príncipe de Vergara: una fachada empresarial
La calle Príncipe de Vergara también figura en la cartografía de la UCO como sede de LIC, empresa adjudicataria en la trama. En esta localización se documentan visitas regulares de Koldo García, en fechas que coinciden con hitos relevantes de adjudicación. El informe recoge que estas visitas iban acompañadas de comunicaciones previas que incluían referencias a intercambios de carácter económico, en un lenguaje cifrado pero repetido: “cumplir con lo pactado”, “mover el dinero”, “pasarle el sobre”.
Red de domicilios privados: el circuito del efectivo
Además de los espacios institucionales, la Guardia Civil traza un circuito paralelo de domicilios particulares en los que, presuntamente, se realizaban entregas de dinero en metálico. Estos desplazamientos, según el informe, se producían tras intercambios comunicativos codificados, lo que para los investigadores indica una intención deliberada de evitar trazabilidad bancaria o documental.
El informe de la UCO subraya que no se trataba de encuentros aislados ni improvisados, sino de una verdadera infraestructura logística, respaldada por una jerarquía política definida y un sistema paralelo de circulación financiera. La utilización de herramientas de cifrado como Signal, el uso limitado de teléfonos móviles y la planificación de encuentros sin registros formales son considerados elementos esenciales del protocolo de seguridad de la trama.
Cerdán como eje estructural
Santos Cerdán aparece como una pieza central no sólo en la jerarquía de decisión, sino también en la infraestructura espacial de la red. Su presencia recurrente en varios de los puntos calientes descritos por la UCO —desde Ferraz hasta inmuebles vinculados— lo sitúa, en palabras del informe, como el “coordinador político” de la operativa. La frase recogida en el informe lo resume con claridad: “Él coordina y yo ejecuto”, atribuyéndosela Koldo García en el contexto de la organización de los pagos.
El mapa elaborado por la UCO no sólo establece vínculos entre personas y contratos, sino que configura una “cartografía del delito”, con coordenadas físicas, secuencias temporales y patrones conductuales. Ferraz, hoteles, domicilios y oficinas privadas son, en esta reconstrucción judicial, elementos nodales de una red que habría funcionado como una maquinaria perfectamente ensamblada para gestionar mordidas durante años.
Lo que este informe plantea, en última instancia, no es un mero relato de corrupción. Es una narrativa topográfica de una presunta organización criminal que combina estructuras de poder, discreción logística y coordinación jerárquica, bajo la apariencia institucional de una administración pública en tiempos de emergencia.