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Reyes Maroto intenta esquivar el escándalo con Aldama señalando a Teresa Ribera

La exministra de Industria admite contactos con el principal comisionista de la red de corrupción, aunque intenta desvincularse del escándalo y señala al Ministerio de Transición Ecológica, dirigido entonces por Ribera, como el responsable de las concesiones
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera (d), y la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto(i). / A. Pérez Meca
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera (d), y la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto(i). / A. Pérez Meca

La exministra de Industria y actual portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha comparecido este miércoles en la comisión de investigación del Senado, donde ha sido interrogada por su relación con Víctor de Aldama, el principal comisionista de la trama de corrupción en la concesión de licencias a empresas de hidrocarburos.

Según publica El Debate, Maroto, que hasta ahora había negado cualquier implicación, se ha visto obligada a reconocer que mantuvo más contactos con Aldama tras la difusión de un audio en el que ambos conversaban sobre proyectos de interés común. Según su versión, estas comunicaciones estaban relacionadas con un “proyecto de activación turística”, aunque ha asegurado no recordar el contenido exacto de los mensajes previos y posteriores a la conversación filtrada.

"No recuerdo los mensajes previos ni posteriores. Además, los borré cuando dejé el Ministerio", ha afirmado la exministra, justificando esta acción como parte del “volcado de contactos” al cambiar de terminal tras abandonar el Gobierno.

Borrado de mensajes y falta de explicaciones

La admisión de Maroto sobre la eliminación de mensajes ha generado aún más sospechas en la comisión del Senado, especialmente después de que el fiscal general del Estado y el hermano del presidente Pedro Sánchez también admitieran haber borrado documentos clave en otras investigaciones.

La exministra ha insistido en que no tenía competencias directas sobre la concesión de licencias a empresas de hidrocarburos, una afirmación con la que ha tratado de desvincularse del escándalo. No obstante, ha evitado responder con claridad a preguntas sobre si Industria debía realizar inspecciones previas a la concesión de permisos.

"Yo creo que no", ha sido su única respuesta ante los senadores, dejando abierta la duda sobre el papel de su ministerio en el proceso de concesión de licencias.

Señalando a Teresa Ribera: ¿una estrategia de defensa?

Durante su comparecencia, Maroto ha desviado la atención hacia el Ministerio de Transición Ecológica, dirigido en aquel momento por Teresa Ribera, actual vicepresidenta del Parlamento Europeo. Según la exministra, desde 2018 la responsabilidad sobre las licencias recaía en la Dirección de Energía, dependiente de Transición Ecológica.

"Desde 2018, esa competencia la tiene la Dirección de Energía, del Ministerio de Transición Ecológica", ha insistido en varias ocasiones.

Con estas declaraciones, Maroto trata de desligarse del caso y trasladar la responsabilidad a otra cartera del Gobierno, aunque sin aportar pruebas que corroboren su versión.

¿Memoria selectiva o estrategia de ocultación?

Varios senadores han cuestionado la “memoria selectiva” de la exministra, quien ha afirmado no recordar o desconocer detalles clave sobre las inspecciones a empresas de hidrocarburos y otros mensajes intercambiados con Aldama.

Desde el entorno del Partido Popular y de otros grupos de la oposición, se considera que Maroto sigue el mismo patrón de otros altos cargos implicados en la trama, como el actual ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, quien también negó en su momento haber tenido contactos con Aldama, aunque las pruebas terminaron desmintiendo sus declaraciones.

"Una vez más, Maroto ha mostrado una memoria selectiva que ya hemos visto en otros desmentidos por Aldama", han señalado fuentes cercanas a la investigación.

La comparecencia de Reyes Maroto ha dejado más dudas que certezas. Su reconocimiento de contactos con Aldama, la eliminación de mensajes y su insistencia en trasladar la responsabilidad a Teresa Ribera han encendido aún más las alarmas sobre el alcance de esta trama de corrupción.

A medida que avanza la investigación, las conexiones entre el Gobierno y la red de concesión de licencias de hidrocarburos parecen multiplicarse, aumentando la presión sobre la administración de Pedro Sánchez. Con nuevas comparecencias en el horizonte, el caso sigue abierto y podría derivar en nuevas revelaciones que comprometan a más altos cargos del Ejecutivo.

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