caso koldo

Pedro Sánchez y la «relación anecdótica» con Koldo García: las fotos, los hechos y las contradicciones

El presidente del Gobierno niega una relación estrecha con el exasesor de Ábalos, pese a las pruebas gráficas, declaraciones anteriores y testimonios de su implicación clave en su ascenso político
Pedro Sánchez durante su comparecencia y a la derecha Koldo García, exasesor de Ábalos. / EP
Pedro Sánchez durante su comparecencia y a la derecha Koldo García, exasesor de Ábalos. / EP

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y líder del PSOE, aseguró esta semana en la comisión de investigación del Senado que su relación con Koldo García fue «absolutamente anecdótica». Sin embargo, los documentos gráficos, testimonios y su propia biografía política contradicen frontalmente esa versión. Koldo García, ex asesor del ministro José Luis Ábalos, implicado en la llamada trama del caso Koldo, fue durante años una pieza esencial en el engranaje interno del PSOE sanchista. La hemeroteca y el archivo visual lo avalan.

La afirmación de Sánchez y la réplica de los hechos

Durante su comparecencia en la Cámara Alta, Sánchez afirmó: «La relación que yo tenía con Koldo García era absolutamente anecdótica, es decir, él era al final el asesor o una persona de colaboración de José Luis Ábalos». Añadió además: «No recuerdo en cuántas ocasiones habré podido hablar con él, pero ya le puedo garantizar que han sido las mínimas posibles».

Sin embargo, fotografías inéditas reveladas por diversos medios y declaraciones pasadas del propio presidente, desmontan ese relato. Desde 2015, año en que Sánchez asistió a una exhibición de aizkolaris en Pamplona, en la que participaba Koldo, hasta las campañas de primarias en 2017 —en las que recorrió España en un Peugeot 407 junto a Ábalos, Cerdán y Koldo—, los momentos compartidos fueron numerosos y políticamente significativos.

Las imágenes que contradicen a Sánchez

En diversas instantáneas aparecen Pedro Sánchez y Koldo García juntos en actos públicos, reuniones internas del partido y momentos informales. Entre las más destacadas:

  • Una foto de 2015 durante el Día de la Rosa en Navarra, donde Sánchez asiste a la exhibición de aizkolaris de Koldo.

  • Varias imágenes del año 2017 durante las primarias del PSOE, donde se ve a Sánchez viajando con Koldo, Ábalos y Santos Cerdán.

  • Fotografías dentro de la sede de Ferraz, donde Koldo aparece reunido con altos cargos como Félix Bolaños o Paco Salazar.

Koldo, figura clave en la reconstrucción de Sánchez

Koldo no solo fue chófer o escolta ocasional. Fue el encargado de custodiar los avales que permitieron a Sánchez postularse nuevamente como secretario general del PSOE tras su caída. Durmió dos noches en la oficina de Marqués de Riscal para vigilar los documentos, según relatan testigos presenciales.

En su libro «Manual de resistencia», Sánchez no oculta el papel de quienes le apoyaron «en sus horas más bajas». En una publicación de Facebook de 2014, incluso elogia abiertamente a Koldo: «Pamplona nos descubrió a uno de los gigantes de la militancia en esta tierra navarra… El último aizkolari socialista».

Una sombra incómoda en el Senado

Sánchez compareció durante más de cinco horas ante la comisión que investiga la financiación del PSOE y la trama de corrupción ligada a Koldo García, Ábalos y Santos Cerdán. Aunque admitió haber cobrado «algún sobre en efectivo» por parte de Ferraz, negó que se tratase de pagos sin justificar y se acogió en múltiples ocasiones a expresiones como «no me consta», «no lo sé» o «no tengo conocimiento».

En total, durante la sesión, recurrió 18 veces a «no me consta», 11 a «no lo sé», 7 a «no tengo constancia», y 6 a «no recuerdo», según el recuento hecho por varios grupos parlamentarios.

La defensa de Sánchez en el Senado contrasta con el peso político, logístico y emocional que figuras como Koldo García tuvieron en su regreso al liderazgo del PSOE. Las imágenes, las declaraciones y los hechos históricos revelan una estrecha relación profesional y personal, negada ahora por razones políticas o judiciales.

En términos políticos y periodísticos, la evidencia sugiere que no fue una «relación anecdótica», sino una asociación estratégica y sostenida en el tiempo. A la luz de las investigaciones judiciales, esa relación adquiere hoy un cariz penal que podría tener consecuencias no solo para García o Ábalos, sino también para quien los eligió, promovió y defendió: Pedro Sánchez.

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