Relación personal frente al discurso oficial

Los mensajes que desnudan la doble cara de Sánchez con Ábalos: «Sabes que te quiero»

El presidente del Gobierno apeló a la amistad con José Luis Ábalos para imponer a Diana Morant como lideresa del PSOE valenciano, semanas antes de que estallase el escándalo del 'caso Koldo'.

Pedro Sánchez y José Luis Ábalos: el socialismo.
Pedro Sánchez y José Luis Ábalos: el socialismo.

El presidente del Gobierno,  Pedro Sánchez, intentó apoyarse en su relación personal con  José Luis Ábalos para asegurar el liderazgo de Diana Morant en el PSOE de la Comunidad Valenciana. Unos mensajes de WhatsApp, enviados el 26 de enero de 2024 y revelados por Vozpópuli, desmienten la versión oficial del presidente, quien meses después afirmó que Ábalos era «un gran desconocido».

Ábalos, clave en la estrategia interna

En los mensajes, Sánchez reprocha a Ábalos su posible apoyo al exalcalde de Elche, Alejandro Soler, frente a Morant. El tono muestra tensión: «Hola, José Luis, no sabía que ibas a apoyar a Alejandro Soler. Un saludo». Ábalos responde con cierta resignación: «Me queda poco con qué ayudar y la gente se ha repartido».

Santos Cerdán y la estructura del partido

Ábalos aclara que todas sus acciones fueron informadas al entonces secretario de Organización, Santos Cerdán: «De todo lo que puedo informar y opinar siempre le di cuenta a Santos». Cerdán habría orquestado un acuerdo para integrar a los oponentes internos de Morant, incluyendo al propio Soler y a Carlos Fernández Bielsa.

Intimidad y advertencias

El intercambio también pone de manifiesto la relación de confianza entre Sánchez y su exnúmero dos. En un mensaje, el presidente le recuerda: «Sabes que te quiero como un amigo. Pero más allá de eso, en lo político debemos estar unidos». La conversación, sin embargo, también incluye una advertencia: «Es un error. [...] En todo caso, es bueno saberlo», en referencia al apoyo a Soler.

Del respaldo al distanciamiento

Un mes después de esa conversación, Ábalos pasó al Grupo Mixto tras la detención de Koldo García. El exministro, que había sido readmitido como candidato en 2023 y recibido promesas de un puesto europeo, alegó que abandonaba el grupo socialista para defender su honorabilidad. El 7 de noviembre de 2024 fue imputado por el Tribunal Supremo por delitos de cohecho, malversación, organización criminal y tráfico de influencias.

Una relación rota

Los mensajes de enero revelan la complejidad de la relación entre Sánchez y Ábalos, que pasó de la colaboración estrecha a un distanciamiento público. En ellos se refleja una mezcla de afecto personal, control político y tensión por la lealtad interna. La caída de Ábalos, salpicado por el caso Koldo, deja en evidencia las grietas dentro del PSOE y la gestión de las crisis por parte del presidente del Gobierno.

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