Mascarillas ocultas en el Ministerio: Ábalos dio la orden de “ver, oír y callar”
El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, actualmente imputado por los contratos de material sanitario durante la pandemia, escondió miles de mascarillas en salas de formación del ministerio, según una investigación publicada por OKDIARIO. El subteniente de la Guardia Civil José Luis Rodríguez, hombre de confianza del entonces ministro, dio la orden al personal de "ver, oír y callar".
Las mascarillas, adquiridas a través de Soluciones de Gestión, fueron almacenadas en cuatro salas del ministerio, habitualmente utilizadas en vacaciones para impartir clases a hijos de los funcionarios. Según las fuentes consultadas, funcionarios de diversas regiones acudían a recoger cajas, en un reparto descontrolado.
Órdenes de silencio
El subteniente Rodríguez, también señalado por los investigadores, obligó a los vigilantes de seguridad a firmar un informe confidencial para silenciar el reparto irregular de mascarillas. Estos hechos se produjeron en plena crisis sanitaria, cuando los equipos de protección eran escasos y de extrema necesidad.
Además, se apunta que el Ministerio de Transición Ecológica también habría almacenado mascarillas, que fueron retiradas en verano en un camión por la parte trasera del edificio, según testigos.
Visitas sospechosas al ministerio
Durante su etapa como ministro, Ábalos recibió en Transportes a varios investigados del caso, entre ellos:
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Rubén Villalba, comandante de la Guardia Civil, quien acudió al menos en dos ocasiones.
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Ioseba García, hermano de Koldo García, colocado en un cargo público. Actualmente está investigado por presunto movimiento de dinero relacionado con las mascarillas. Una testigo ha declarado que le entregó 20.000 dólares en República Dominicana.
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Víctor de Aldama, supuesto comisionista, entraba por la puerta de altos cargos, evitando ser identificado gracias a la compañía del subteniente Rodríguez.
Según fuentes internas, Rodríguez solicitaba explícitamente que no se identificara a Aldama, quien accedía al ministerio con un Audi Q8, posteriormente intervenido por la UCO.
Influencia y control dentro del Ministerio
El juez instructor del caso Koldo ha resaltado el nivel de infiltración que la trama alcanzó dentro de la Administración. En un auto judicial, se detalla cómo Koldo García aprovechó su relación con altos cargos para influir en adjudicaciones.
También se destaca que Víctor de Aldama tuvo conocimiento anticipado de los contratos, gracias a sus vínculos con Koldo. El empresario influyó directamente en el Ministerio para asegurarse las adjudicaciones.
Koldo García era el hombre de máxima confianza de Ábalos, hasta el punto de dormir algunas noches en su casa y encargarse de tareas personales. Fue él quien gestionó la compra de mascarillas durante la pandemia, consolidando así su rol como figura clave en el entramado que ahora investiga la justicia.