Interior prepara la destitución del número tres del Ministerio tras la llegada de Aina Calvo
Fernando Grande-Marlaska estudia relevar al director general de Coordinación y Estudios, José Antonio Rodríguez, pieza clave desde 2018 en la supervisión de Policía y Guardia Civil
La incorporación de Aina Calvo como nueva secretaria de Estado de Seguridad, en sustitución de Rafael Pérez, no será el único cambio en la cúpula del Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska. Según fuentes policiales, el ministro baraja relevar en las próximas semanas al comisario jubilado José Antonio Rodríguez, conocido como Lenin, actual director general de Coordinación y Estudios y considerado el número tres del departamento.
Rodríguez, de 69 años, ha ocupado el cargo desde 2018 y ha sido pieza clave en la coordinación y supervisión de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Aunque contaba con apoyo de Moncloa y del propio ministro, su salida podría deberse tanto a una jubilación pactada como a la mala relación con la nueva secretaria de Estado. Sin embargo, otras fuentes apuntan que el relevo se decidió hace más de dos meses, antes de la llegada de Calvo.
El posible sustituto: Juan Carlos Castro
En las quinielas figura el comisario principal Juan Carlos Castro, que deja la Comisaría General de Seguridad Ciudadana al cumplir la edad máxima de jubilación. Castro impulsó en los últimos meses una propuesta para retrasar la jubilación de los policías hasta los 67 años, iniciativa rechazada en junio por el Ministerio de Hacienda por motivos presupuestarios.
Tras el fracaso de la reforma, Castro recibió la oferta de convertirse en director general de Coordinación y Estudios, cargo que no tiene límite de edad, por parte del director adjunto operativo (DAO), José Ángel González, y del director de la Policía, Francisco Pardo.
Segunda salida clave en menos de seis meses
De confirmarse, este relevo sería la segunda marcha importante en Interior en medio año, después de la del exsecretario de Estado Rafael Pérez, implicado como testigo en el caso Koldo por un contrato de 3,6 millones de euros en mascarillas para las fuerzas de seguridad.
El propio José Antonio Rodríguez también declaró como testigo en este caso, admitiendo que facilitó a un subordinado el teléfono del empresario adjudicatario, aunque negó participar en la decisión de compra. Pérez, por su parte, también tuvo que comparecer en el Senado por su relación con Koldo García y por un polémico contrato de balas con Israel que firmó pese a la oposición de Moncloa.