La Guardia Civil desmonta la tesis de sabotaje en el caos del AVE Madrid-Sevilla
Los agentes señalan a bandas locales como responsables del incidente que afectó a más de 10.000 viajeros
La Guardia Civil ha desmentido de forma rotunda la versión inicial del Gobierno sobre el incidente que paralizó la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, dejando a más de 10.000 pasajeros atrapados. Frente a la hipótesis de “sabotaje” esgrimida por el Ministerio de Transportes, las primeras pesquisas apuntan a un robo de cobre cometido por bandas organizadas, habituales en la región.
Según revela la investigación en curso –información publicada por The Objective–, los hechos responden a un patrón delictivo común, lejos de cualquier motivación política o ideológica.
Robo planificado, no boicot político
Cinco tramos de cableado fueron saboteados en Toledo, con una sustracción de 150 metros de cobre. Las autoridades sospechan de una banda compuesta por individuos con antecedentes por delitos similares, quienes habrían operado con gran conocimiento del terreno y sin dejar rastros evidentes.
El modus operandi –cortar, extraer, enrollar y transportar cobre de zonas sin vigilancia– se ajusta plenamente a técnicas conocidas de robo por lucro, no a sabotaje. Según los investigadores, si se hubiese tratado de una acción política, los daños no habrían implicado la retirada del material, sino su destrucción o manipulación para interrumpir el servicio.
Óscar Puente y la versión oficial bajo cuestionamiento
El ministro Óscar Puente fue el primero en dejar caer la posibilidad de sabotaje, una hipótesis que la Guardia Civil descartó desde el primer momento, según consta en los partes internos del cuerpo. La narrativa de sabotaje, además de alejar la responsabilidad sobre posibles fallos en la seguridad de la red ferroviaria, eximiría a Renfe de indemnizar a los usuarios, lo que ha levantado suspicacias.
Esta contradicción ha reavivado las críticas a la gestión política de la crisis ferroviaria y ha puesto en el punto de mira a los protocolos de vigilancia en infraestructuras críticas.
El robo de cobre, una amenaza creciente
En 2024, se registraron más de 4.300 robos de cobre en infraestructuras ferroviarias, un 87% más que en 2019. Castilla-La Mancha lidera el ranking con 799 casos denunciados, seguida de Andalucía. Este auge delictivo, que se ha intensificado en tramos de AVE sin vigilancia, se explica por el alto valor del cobre en el mercado negro y la eficacia de las bandas en eludir la detección.
Lo ocurrido en la línea Madrid-Sevilla no fue un atentado político, pero sí un síntoma del debilitamiento estructural de la seguridad ferroviaria. Mientras el Gobierno intenta desviar la atención con teorías infundadas, las autoridades policiales siguen centradas en la realidad: un delito organizado, sistemático y que se alimenta de la impunidad.