El Gobierno recula y ahora dice que se precipitó al hablar de sabotaje en el AVE
El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha reconocido que pudo haberse precipitado al calificar de “sabotaje” el reciente colapso del AVE entre Madrid y Sevilla. El cambio de postura llega tras una semana de tensión política y falta de pruebas concluyentes
El Gobierno de Pedro Sánchez ha comenzado a rectificar públicamente la versión inicial que sostenía que el reciente colapso del tráfico ferroviario en la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla fue producto de un sabotaje deliberado. Tras 24 horas de fuertes críticas por parte de la oposición y contradicciones internas, el Ejecutivo ha suavizado el discurso, afirmando ahora que "no se descarta ninguna hipótesis", según indicó este martes la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, tras el Consejo de Ministros.
En las primeras horas del incidente, el ministro de Transportes, Óscar Puente, había declarado categóricamente que se trataba de un acto de sabotaje. Sin embargo, con el paso del tiempo, el Ejecutivo ha pasado a una posición de mayor cautela. «No era una fecha cualquiera, y quien robó el cobre sabía perfectamente el daño que iba a causar», ha dicho Alegría, sin volver a usar la palabra “sabotaje”.
"Dos hipótesis abiertas", dice Puente
El propio Puente ha reconocido ahora que existen dos hipótesis abiertas: el robo con ánimo de lucro y el sabotaje con intencionalidad política o de boicot, y que será la Guardia Civil quien determine cuál es la verdadera. Aunque inicialmente había subrayado la intención dañina del acto, ahora admite que el valor del material robado podría haber sido suficiente aliciente económico para los autores, incluso si su valor es bajo desde un punto de vista técnico.
Aun así, insiste: “Esto no fue un robo cualquiera. No es robar cable de una farola. Quien robó esto sabía las consecuencias que tendría”.
Sumar rectifica y pide prudencia
En el seno del Gobierno, Sumar, el socio de coalición liderado por Yolanda Díaz, también ha rebajado su discurso. Si el lunes el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, defendía la tesis del sabotaje «según Adif», ahora la propia vicepresidenta segunda evita pronunciarse: “No voy a calificar nada. Se está investigando lo que ha pasado, parece grave, y aquí lo dejo”, ha dicho Díaz en una entrevista en Espejo Público.
Desde Sumar, otras voces como la portavoz en el Congreso, Verónica Barbero, también han evitado referirse al sabotaje y han centrado su mensaje en la necesidad de medidas preventivas para evitar que incidentes similares vuelvan a producirse. Desde Compromís, su portavoz parlamentaria, Àgueda Micó, ha exigido incluso “pruebas” a Puente sobre la acusación de sabotaje.
Contexto del incidente
El pasado domingo, el tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía quedó gravemente afectado por un robo simultáneo de cable de cobre en varios puntos. La Guardia Civil, que investiga el caso, sostiene por ahora que la hipótesis principal es la de un robo común, aunque reconoce que el conocimiento técnico de los autores sugiere una planificación precisa del ataque a la red.
Más de 10.000 viajeros resultaron afectados, y las críticas no han cesado desde entonces. La oposición, especialmente el Partido Popular, ha acusado al Gobierno de actuar con improvisación y de haber lanzado acusaciones sin pruebas, generando alarmismo.