Giro estratégico en Génova

Feijóo gira su estrategia y abre la puerta a acuerdos estables con Vox

El retroceso del PP en Aragón y el precedente de Extremadura han forzado un giro estratégico en Génova, donde ya se reconoce que la confrontación con Vox ha dejado de ser viable
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. / EP
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. / EP

El Partido Popular ha asumido tras la noche electoral en Aragón que sus opciones reales de llegar a la Moncloa pasan por mejorar de forma urgente sus relaciones con Vox. El retroceso sufrido por Jorge Azcón, con la pérdida de escaños, se suma al precedente de Extremadura, donde la victoria ajustada de María Guardiola terminó reforzando a la formación de Santiago Abascal, según publica VozPopuli.

En Génova se intentó inicialmente responsabilizar a Vox del estancamiento del PP, señalando una supuesta pinza entre socialistas y conservadores para minimizar la posición demoscópica de los populares. Sin embargo, esta estrategia no solo no funcionó, sino que terminó alimentando el voto de castigo al bipartidismo, que ha acabado reforzando a Vox.

Asumida la realidad de que el bloque de derechas supera el 50% del voto en las comunidades donde se celebran elecciones, en el PP se ha abierto paso la idea de que esta coyuntura debe aprovecharse para acelerar el desgaste del sanchismo. En este contexto, Alberto Núñez Feijóo dejó claro tras la Junta Directiva Nacional que es imprescindible entenderse con Vox para no bloquear una alternativa de gobierno.

El líder del PP trasladó a la formación de Abascal la necesidad de responsabilidad política, subrayando que, aunque PP y Vox no son lo mismo ni coinciden en todo, existen puntos de acuerdo suficientes para evitar una frustración creciente entre los votantes del bloque conservador.

En las últimas horas, Feijóo ha cambiado el paso internamente, trasladando a los barones autonómicos que la vía del pacto con Vox no solo es la única capaz de frenar su crecimiento, sino también la forma de canalizar democráticamente el voto de miles de electores y consolidar una alternativa sólida al Gobierno de Pedro Sánchez.

Aunque el presidente del PP ha confiado tradicionalmente en la autonomía de sus dirigentes territoriales, los errores de estrategia en Aragón y Extremadura han servido de advertencia. El mensaje ahora es claro: nadie quiere una repetición electoral y los acuerdos con Vox deben cerrarse cuanto antes.

En Extremadura, Guardiola tiene pendiente culminar un entendimiento definitivo, mientras que en Aragón, el líder de Vox, Alejandro Nolasco, ha reclamado participar en el Ejecutivo autonómico tras obtener 14 escaños. Azcón ya trabaja para asegurar su investidura, siempre dentro del marco constitucional.

Los próximos focos estarán puestos en Castilla y León y Andalucía, donde las previsiones apuntan a que será imprescindible un pacto entre derechas para evitar pérdidas de representación. En Génova reconocen que suavizar el tono con Vox es ahora una prioridad estratégica para no dejar escaños por el camino.

Pese al mal sabor de boca en Aragón, en el PP subrayan que siguen ganando elecciones en casi todos los territorios, con la excepción de País Vasco y Cataluña. El dato clave es la fortaleza del bloque conservador, que supera con holgura la mitad del electorado, mientras el PSOE sufre una caída sostenida en buena parte del país.

El mensaje interno es que no se puede desaprovechar este momento. El aviso de Feijóo ha calado en el partido y todo apunta a un giro claro en la relación con Vox, marcado más por la necesidad política que por afinidades personales.

Comentarios