La Comisión del Senado: Álex Víctor Torres se ve acorralado por la trama PSOE
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, se enfrenta a una nueva sesión de interrogatorios en la comisión de investigación del Senado, tras ser señalado por sus contradicciones y su memoria "selectiva" en torno al caso PSOE. En su comparecencia, el ministro no solo volvió a desmentir los mensajes comprometedores con los implicados en la trama, sino que también admitió haber mentido en su anterior testimonio.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, compareció por tercera vez ante la comisión de investigación del Senado sobre el polémico caso PSOE, que involucra presuntas irregularidades en la compra de material sanitario y la conexión de figuras clave con la trama de corrupción que ha sacudido al Gobierno de Pedro Sánchez. La nueva sesión fue aún más tensa que las anteriores, ya que la memoria selectiva de Torres fue puesta en evidencia, y su intento de desvincularse de los implicados, como Ignacio Díaz Tapia y Víctor de Aldama, quedó seriamente cuestionado.
Durante su intervención, Torres volvió a negar cualquier relación directa con Aldama, un presunto comisionista clave de la trama que supuestamente jugó un papel fundamental en la compra de material sanitario. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por restar importancia al asunto, la información presentada por el portavoz del Partido Popular dejó claro que Torres había recibido un mensaje de Aldama menos de dos horas después de su envío, en un momento clave relacionado con la compra de material de mascarillas. La tensión aumentó cuando el senador popular, Fernando Martínez Maíllo, presentó evidencias irrefutables que desmentían las afirmaciones anteriores de Torres, particularmente en lo relacionado con los mensajes y las reuniones.
La contradicción de las respuestas fue notoria: Torres, quien había negado previamente haber tenido contacto con Aldama, se vio obligado a admitir la existencia de un mensaje comprometedor enviado el 16 de julio de 2020. Fue en esa fecha cuando, según los informes de la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil, se habrían producido reuniones entre Pedro Sánchez, Nadia Calviño y José Luis Ábalos para tratar el rescate de Air Europa, la aerolínea afectada por la crisis económica derivada de la pandemia. Torres insistió en que desconocía el contenido de los mensajes y que, aunque la reunión había tenido lugar, él no recordaba haber estado involucrado en los detalles de dicha negociación.
El nerviosismo del ministro creció a medida que se le preguntaba sobre su posible reunión con Aldama, especialmente tras la revelación de que el presunto comisionista de la trama le había enviado un mensaje directamente relacionado con Air Europa. Torres, visiblemente incómodo, sostuvo que no recordaba la reunión y que, en todo caso, no había discutido temas vinculados a la aerolínea. A pesar de ello, quedó claro que las pruebas no respaldaban su versión, lo que llevó a la bancada del Partido Popular a cuestionar su credibilidad.
Un desliz inesperado ocurrió cuando el ministro, al ser interrogado sobre la noche en que Aldama había reservado un piso en Madrid, admitió que su intención era volar esa misma noche hacia la capital española, pero finalmente viajó al día siguiente. Ante el desconcierto del Senado, Torres intentó justificar este hecho asegurando que no podía estar en lugares relacionados con "señoritas o mujeres prostituidas", una defensa que no logró calmar las críticas. "Acredité con certificados de haber volado y estar en mi casa con mi familia", dijo en su defensa, antes de lamentar que le hubieran convocado a comparecer tres veces ante el Senado, algo que, según él, "nunca había ocurrido antes con nadie."
El ministro se mostró especialmente molesto con la actitud del Partido Popular, al que acusó de utilizar la comisión de investigación con fines políticos. A lo largo de su intervención, Torres subrayó que esperaba una disculpa pública por parte del PP por lo que consideró una difamación e injuria en su contra.
En medio de las acusaciones de corrupción que salpican al Gobierno, la comparecencia de Torres deja más dudas que certezas. A medida que el caso avanza, las inconsistencias en los testimonios y la falta de claridad sobre los contactos con Aldama y los otros implicados en la trama siguen poniendo en peligro la credibilidad de los miembros del Ejecutivo, especialmente en un contexto de creciente desconfianza hacia la gestión política del PSOE.
Esta nueva intervención de Ángel Víctor Torres subraya la complejidad de la trama que afecta al Gobierno y pone sobre la mesa las cuestiones pendientes que los ciudadanos esperan ver esclarecidas. La pregunta ahora es: ¿hasta dónde llegará la investigación y qué consecuencias tendrá para los implicados en uno de los casos de corrupción más sonados en la política española reciente?