El exdirector de la Guardia Civil niega cualquier relación con la trama Koldo
Leonardo Marcos, exdirector general de la Guardia Civil, ha rechazado cualquier vinculación con la llamada trama Koldo, en la que se investiga el presunto cobro de comisiones en la compra de mascarillas durante la pandemia. Aunque un informe reciente de la Unidad Central Operativa (UCO) sugiere que Marcos podría haber advertido directamente al asesor ministerial Koldo García sobre una inminente operación policial, el exdirector niega esta afirmación. Según la UCO, Marcos habría notificado «personalmente» a García de la proximidad de la operación que reveló este caso de corrupción. No obstante, Marcos insiste en que no tiene relación alguna con García ni con la trama en cuestión.
«En mis 44 años de servicio público, siempre he dicho la verdad», afirmó Marcos, reiterando que jamás ha tenido contacto con García, a quien asegura no conocer ni haber visto. Marcos subrayó que en su calidad de director general de la Guardia Civil no tenía por qué conocer los detalles específicos de las investigaciones en curso dentro del cuerpo. También negó haber mantenido comunicación alguna, presencial o mediante mensajes, con García y declaró que su papel al frente de la Guardia Civil no incluía el acceso a esa clase de información operativa.
Marcos compareció ante la comisión de investigación del Senado que evalúa los sucesos relacionados con la trama, después de que un informe de la UCO apuntara a que fue él quien avisó a García sobre la operación policial que derivó en la detención de este último. Según este mismo informe, Koldo García, por su parte, habría alertado al comandante Rubén Villalba, otro miembro de la Guardia Civil presuntamente involucrado en el esquema de comisiones ilegales. En su declaración, Marcos enfatizó que «niega absolutamente» haber sostenido conversación alguna con Villalba o García sobre un posible chivatazo dentro de esta investigación. Al respecto, precisó que su supuesta implicación responde a lo que ha definido como «un implicado que le dice a otro implicado», reiterando que es «una falsedad absoluta» y que «niega total y radicalmente» cualquier conexión.
Asimismo, negó que el ministro Fernando Grande-Marlaska hubiese influido en el proceder de la UCO, respondiendo con un rotundo «no, nunca» cuando fue cuestionado sobre la posible intervención ministerial en la investigación. En cuanto a la posibilidad de que el Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil hubiese proporcionado la información confidencial en cuestión, Marcos respondió con un «no lo sé», reiterando que él no tenía conocimiento de tales hechos ni de ninguna información vinculada a un supuesto aviso dentro del cuerpo. «No he tenido conocimiento de esos hechos ni de que otras personas pudieran haber dado eso que usted llama chivatazo», añadió el exdirector.
El exdirector también sostuvo que su destitución como líder de la Guardia Civil, ocurrida a los 15 meses de asumir el cargo, no está relacionada con los hallazgos de esta investigación. Aseguró que presentó su renuncia voluntaria para retomar sus funciones en los Estados Unidos, país en el cual ejerció previamente como agregado de la Embajada española en Washington antes de regresar a España para asumir el liderazgo de la Guardia Civil.