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El Gobierno de Sánchez invierte más en propaganda que en la seguridad de los ciudadanos

El mantenimiento ferroviario recibió en 2024 solo 683 millones de euros, muy por debajo del presupuesto asignado a RTVE y Correos

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. / EP
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. / EP

La conservación de la infraestructura ferroviaria española ha vuelto a situarse en el centro del debate tras una cadena de incidencias, retrasos y episodios de caos operativo registrados en los últimos meses. Técnicos, sindicatos del sector y asociaciones de usuarios coinciden en señalar una infrafinanciación estructural del mantenimiento como uno de los factores que explican el deterioro progresivo del servicio, según publica The Objective.

En este contexto, los datos presupuestarios consolidados por Eurostat permiten establecer comparaciones reveladoras. En 2024, el Gobierno central destinó 683 millones de euros al mantenimiento de la red ferroviaria, a través del administrador de infraestructuras ferroviarias, ADIF. En contraste, ese mismo año, el gasto público destinado a RTVE y Correos superó los 1.900 millones de euros, lo que supone casi el triple de recursos que los asignados a la conservación de una red que incluye tanto la alta velocidad como la red convencional.

Menos del 20% del gasto ferroviario se dedica al mantenimiento

La cifra reportada por Eurostat corresponde exclusivamente al concepto de mantenimiento y conservación de la infraestructura existente, excluyendo la inversión en nuevas líneas. En el caso español, esa partida representó apenas el 16% del gasto total en infraestructuras ferroviarias, lo que pone de manifiesto el desequilibrio entre expansión e inversión frente al cuidado del sistema ya construido.

Técnicos de ADIF y representantes sindicales advierten de una brecha creciente entre el tamaño de la red y los recursos destinados a su conservación ordinaria. La consecuencia es una infraestructura cada vez más extensa pero con déficits de mantenimiento acumulados, especialmente en tramos convencionales y corredores de alta velocidad con alta densidad de tráfico.

Incidentes operativos y efectos acumulativos

Aunque los descarrilamientos, cortes de servicio y retrasos tienen causas multifactoriales, el deterioro del mantenimiento ha sido identificado como un elemento recurrente en varios informes técnicos. La falta de atención preventiva puede no provocar efectos inmediatos, pero sí generar impactos acumulativos que reducen la fiabilidad del servicio, incrementan los costes correctivos y agravan las consecuencias de cualquier fallo.

En paralelo, otras empresas públicas como RTVE y Correos siguen absorbiendo importantes partidas presupuestarias sin que, en muchos casos, se apliquen mecanismos exigentes de evaluación de eficiencia o sostenibilidad financiera.

RTVE: más de 1.000 millones de euros en transferencias directas

Desde la supresión de la publicidad, RTVE depende de transferencias públicas para financiar sus operaciones. En 2024, según los Presupuestos Generales del Estado y la información recogida por el Tribunal de Cuentas, la corporación recibió aproximadamente 1.050 millones de euros en aportaciones directas, a los que se suman tasas finalistas abonadas por operadores privados. Sin embargo, estas últimas no sustituyen las transferencias del Estado, que siguen siendo su principal fuente de financiación.

A pesar de los avisos del Tribunal de Cuentas sobre falta de control del gasto y debilidades en la planificación presupuestaria, RTVE continúa operando bajo un modelo presupuestario estable, en el que cualquier desviación suele ser cubierta mediante nuevas aportaciones. Por sí sola, la financiación pública de RTVE superó en 2024 todo el gasto nacional en mantenimiento ferroviario.

Correos: pérdidas persistentes y apoyo público millonario

El caso de Correos presenta una lógica distinta, aunque igualmente dependiente del presupuesto estatal. La empresa pública postal acumula pérdidas recurrentes asociadas a la caída del negocio tradicional y a la dificultad para adaptarse a los nuevos modelos logísticos y de paquetería.

Para garantizar su continuidad, el Gobierno ha aprobado en los últimos años compensaciones por el Servicio Postal Universal (SPU) —entre 180 y 220 millones de euros anuales, además de transferencias y ampliaciones de capital acordadas por el Consejo de Ministros y canalizadas a través de la SEPI. En conjunto, el apoyo público a Correos se situó en entre 500 y 800 millones de euros anuales, según los ejercicios analizados.

Pese a diversos planes de transformación anunciados, la empresa no ha alcanzado el equilibrio financiero, lo que mantiene su dependencia del erario público.

Una red ferroviaria extensa con una inversión menguante

España cuenta con una de las redes ferroviarias más modernas de Europa, especialmente en el ámbito de la alta velocidad. Sin embargo, los expertos subrayan que el mantenimiento técnico —que incluye conservación de vías, catenarias, señalización, telecomunicaciones y sistemas de seguridad— es esencial para garantizar la calidad del servicio, prevenir fallos estructurales y evitar sobrecostes futuros.

De hecho, países con redes ferroviarias similares, como Italia, duplican la inversión anual en mantenimiento, pese a tener un kilometraje comparable. Esa diferencia refleja distintas prioridades políticas y de gestión en la planificación a medio y largo plazo del transporte público.

Desequilibrios presupuestarios y prioridades en entredicho

El contraste entre los 683 millones de euros dedicados a conservar toda la red ferroviaria y los más de 1.900 millones destinados a RTVE y Correos en 2024 plantea preguntas de fondo sobre la asignación de recursos públicos y la sostenibilidad de infraestructuras clave para la cohesión territorial y la movilidad.

Mientras se incrementan los incidentes en la red ferroviaria y crecen las quejas por el deterioro del servicio, el gasto en empresas públicas con pérdidas estructurales o sin evaluación clara de eficiencia sigue acaparando gran parte del presupuesto estatal. En este escenario, la inversión en mantenimiento —aunque técnica, invisible y menos mediática— puede ser decisiva para el futuro de un sistema ferroviario que ha sido durante años uno de los pilares de la modernización del país.

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