Diez muertos en España por el gran apagón: el precio humano del colapso eléctrico
Según datos recopilados por los servicios de emergencia estatales y autonómicos, la prolongada interrupción del suministro energético —de hasta 12 horas en algunas regiones— ha sido letal para personas dependientes de dispositivos médicos y quienes recurrieron a métodos de emergencia para sobrevivir.
Galicia: el epicentro de la tragedia
La comunidad autónoma más golpeada ha sido Galicia, con seis fallecimientos confirmados. En Ferrol, un hombre de 59 años con varias patologías fue hallado sin vida por su sobrina tras horas sin electricidad. En Betanzos, un anciano de 80 años murió mientras dormía. En Dumbría, un hombre de 86 años no logró superar la jornada sin asistencia.
Pero el caso más estremecedor se produjo en Taboadela (Ourense): un generador eléctrico instalado por el ayuntamiento en la vivienda de una familia provocó una acumulación de monóxido de carbono que mató a los tres residentes —padre, madre e hijo—. El dispositivo, pensado para alimentar el respirador del padre, terminó liberando gas letal debido a una combustión deficiente.
Madrid y Cádiz: muertes por incendios causados por velas
En el barrio de Carabanchel (Madrid), una vela encendida durante el apagón causó un incendio que acabó con la vida de un hombre de 52 años. Además, otras trece personas resultaron intoxicadas por el humo. La escena se repitió en Algeciras (Cádiz), donde un incendio doméstico acabó con una víctima mortal en la urbanización Parque Bolonia, uno de los tres fuegos registrados esa madrugada.
Dependientes sin recursos: muertes silenciosas
En Castilla y León, un paciente con ELA falleció tras el agotamiento de las baterías de su respirador. El corte eléctrico superó su capacidad de respaldo, y no pudo recibir asistencia a tiempo.
Algo similar ocurrió en Alcira (Valencia), donde una mujer de 46 años con enfermedad cardiopulmonar murió por la desconexión de su equipo de oxígeno. La Policía Nacional intentó reanimarla sin éxito durante más de 20 minutos.
El Gobierno exige responsabilidades: tensión con las eléctricas
La tragedia humana ha provocado una respuesta inmediata del Ejecutivo. Pedro Sánchez, tras comparecer tres veces en 24 horas, ha exigido a las eléctricas que entreguen todos los datos técnicos del suceso. Envió incluso agentes del CNI a las instalaciones, una decisión que ha sido criticada como un acto de intervencionismo sin orden judicial.
El malestar del Gobierno con Red Eléctrica Española (REE), presidida por Beatriz Corredor, es palpable. Aunque formalmente no se han pedido responsabilidades directas, el sindicato Manos Limpias ha presentado una denuncia contra ella por negligencia durante el colapso del sistema. La tensión institucional es evidente.
¿Negligencia o fallo estructural?
Expertos en energía habían advertido desde hace años de las vulnerabilidades del sistema eléctrico español, especialmente en escenarios de sobrecarga por renovables sin respaldo estable. Un informe técnico alertaba ya en 2020 de la posibilidad de apagones generalizados. Ahora, el apagón de abril de 2025 parece haber convertido ese riesgo en una realidad dolorosa.