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Ábalos y Koldo maniobraron con Puente tras su nombramiento para colocar a su red de afines

La investigación sobre el caso Koldo incorpora nuevas evidencias que apuntan a una operación coordinada por José Luis Ábalos y Koldo García para mantener influencia en áreas clave del Ministerio tras la llegada de su sucesor, Óscar Puente

El ministro Óscar Puente y en pequeño, el exministro, José Luis Ábalos. / EP
El ministro Óscar Puente y en pequeño, el exministro, José Luis Ábalos. / EP

Según conversaciones intervenidas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil el 23 de noviembre de 2023, y a las que ha tenido acceso TheObjective, apenas dos días después de que Puente asumiera la cartera, Ábalos ya había iniciado gestiones para reunirse con el nuevo ministro. Su objetivo: proponer nombres afines —sugeridos por Koldo— para ocupar cargos de responsabilidad. En sus propias palabras, Ábalos justificó este acercamiento con una afirmación significativa: «Es amigo. Yo para él soy de confianza».

Cargos estratégicos y vínculos personales

Entre los nombres mencionados figuraba Javier Herrero, antiguo secretario general de Carreteras, cuya reincorporación fue sugerida por el constructor Pepe Ruz, vinculado a la trama. Koldo respondió con escepticismo, recordando que Herrero fue apartado tras un proceso judicial. Otro nombre clave fue Ángel Contreras, con vínculos personales con Ábalos y García, que fue finalmente ascendido a presidente de ADIF el 7 de diciembre. Su destitución apenas diez meses después se produjo tras revelaciones sobre presuntos amaños contractuales durante su etapa anterior en el organismo.

Designaciones bajo sospecha

Las grabaciones obtenidas por la Guardia Civil muestran cómo las maniobras de colocación no se limitaban a técnicos con experiencia, sino que también abarcaban figuras del entorno político y personal del exministro. Es el caso de Marina Curiel, militante socialista descrita como “fiel” a Ábalos, y de Vicente Calzado Téllez, directivo de Emfesa y estrecho colaborador de Koldo, cuyo nombre fue propuesto para asumir funciones en ADIF.

Estas gestiones evidencian una intención persistente de conservar estructuras de lealtad y control dentro del Ministerio, aun tras el cambio en la dirección política. La red de afinidades —conformada por antiguos colaboradores, militantes afines y vínculos personales— habría sido sostenida mediante nombramientos internos y recomendaciones directas, sin que, en esta fase, se hayan probado delitos, pero sí se han identificado múltiples indicios de tráfico de influencias o injerencias indebidas en la función pública.

Impacto en la investigación judicial

Estos nuevos elementos —conversaciones, registros telefónicos y testimonios— forman parte de la causa general del caso Koldo, aún bajo instrucción judicial. La Fiscalía Anticorrupción, en coordinación con la UCO, analiza si dichas actuaciones vulneraron la legalidad vigente o se inscriben en un patrón de comportamiento incompatible con la imparcialidad que exige la función pública.

El caso ha adquirido una dimensión política no menor, dada la relevancia estructural del Ministerio de Transportes, tanto en términos presupuestarios como de licitación pública. A ello se suma el hecho de que algunas de las empresas presuntamente favorecidas en anteriores adjudicaciones, como Enyse o la UTE FCC‑Siemens, aparecen vinculadas a decisiones avaladas por altos cargos del ministerio.

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