Ábalos ataca la justicia para defender a Santos Cerdán
El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha defendido a su sucesor, Santos Cerdán, quien actualmente se encuentra en prisión provisional, y ha arremetido contra lo que considera un uso excesivo y desproporcionado de la privación de libertad en casos como el de Cerdán. Ábalos ha calificado la situación como "muy dura" y ha comparado las medidas cautelares con los "lapidamientos medievales", apuntando a la creciente tendencia en España de encarcelar a personas bajo meras sospechas y alusiones a delitos aún no probados.
En una entrevista exclusiva con OKDIARIO, el exdirigente socialista ha mostrado su disconformidad con la decisión judicial que mantiene a Cerdán en prisión provisional, subrayando que este tipo de medidas deberían ser el último recurso y no una práctica habitual. "La prisión provisional es la privación de libertad. Es una sanción in extremis. Es lo más duro que puede contemplar el derecho penal", ha expresado de forma tajante.
Críticas al uso de la prisión provisional
Ábalos ha dedicado duras palabras a la utilización de la prisión provisional como herramienta para "ablandar" la voluntad del investigado, lo que considera una práctica prohibida, aunque ha admitido que "como tantas cosas que están prohibidas, convivimos con ello". Según el exministro, la prisión preventiva no debería utilizarse como una medida coercitiva antes de que se prueben las acusaciones, sino exclusivamente cuando existan indicios reales de riesgo de fuga, de reiteración del delito o de destrucción de pruebas.
Ábalos ha puesto como ejemplo su propio caso, cuando se le aplicaron medidas cautelares, como la obligación de firmar dos veces al mes y la retirada del pasaporte. "¿Usted cree que tiene mucho sentido?", ha cuestionado, visiblemente molesto. Ha insistido en que estos tipos de medidas no deberían aplicarse de manera tan automática y sin justificación adecuada, contrastando su situación con la de otros investigados a quienes, según él, no se les impusieron restricciones similares.
La prisión como una herramienta de castigo anticipado
El exministro socialista ha mostrado su perplejidad ante lo que considera un uso "alegre" de la prisión provisional, subrayando que la privación de libertad debería ser una sanción proporcional y no una herramienta para presionar a los investigados. "Se utiliza de un modo que, a mi modo de ver, sabiendo que es la última opción del derecho penal, no se puede jugar con tanta alegría", ha advertido.
Además, ha criticado lo que percibe como una especie de "pasión por encerrar a la gente" en algunos sectores, independientemente de si las pruebas son suficientemente concluyentes. Ábalos ha asegurado que incluso en su propio caso, hubo quienes le sugirieron la posibilidad de emigrar, aunque él rechazó esta opción, reafirmando su arraigo en el país y su responsabilidad como padre y diputado.
La doble vara de la justicia
Otro punto que Ábalos ha subrayado en su entrevista es lo que considera una doble vara de medir en el sistema judicial español, en el que ciertos casos parecen recibir un trato más benevolente que otros. En su opinión, algunos investigados no sufren las mismas restricciones que otros, con casos en los que, según él, basta con fijar un domicilio para que se desestimaran las medidas cautelares. "Les dicen: 'Fije domicilio y ya está'. Sin embargo, en otros casos, se hablaba de la amenaza de la cárcel", ha lamentado.
Una crítica a la justicia penal
Ábalos ha aprovechado la ocasión para lanzar una crítica más amplia al sistema de justicia en España, mencionando lo que considera una proliferación de organizaciones criminales y el tratamiento penalizado de situaciones que, según él, no siempre encajan en la categoría de crimen organizado. "En este país, organizaciones criminales, por lo que veo, hay muchas. No sé si merecen la calificación jurídica tal cual o el tipo penal, pero en la práctica se desarrollan estupendamente", ha ironizado, aludiendo a lo que considera la normalización de los escándalos y abusos en diversas esferas de poder.
Solidaridad interna en el PSOE
El apoyo de Ábalos a Santos Cerdán pone de manifiesto las tensiones internas dentro del PSOE, especialmente en un momento en el que varios de sus exdirigentes están siendo investigados o imputados en distintos casos de corrupción. La defensa de Cerdán se une a la solidaridad que ha mostrado Ábalos en el pasado hacia otros compañeros socialistas en situaciones similares, contrastando con el silencio institucional que ha rodeado ambos casos dentro del propio partido.
Aunque Ábalos ha dejado claro que no se alegra de la prisión de nadie, también ha remarcado que la prisión debe aplicarse con precaución y criterio, ya que, según él, no hay vuelta atrás una vez que alguien ha sido privado de su libertad. "No quiero ver a nadie en la cárcel", ha concluido, mientras subrayaba la importancia de no tratar la prisión provisional como un recurso fácil o común, sino como la sanción última a la que deben recurrir las autoridades judiciales.
Reflexión sobre el futuro de la justicia penal en España
Finalmente, el exministro socialista ha reflexionado sobre las consecuencias de un uso desproporcionado de la prisión provisional y de las medidas cautelares en general, insistiendo en que estas deben ser excepcionales y no aplicarse con el objetivo de obtener confesiones o presionar a los investigados. Según Ábalos, es fundamental que el sistema judicial español recupere un sentido de proporcionalidad y justicia que garantice que la privación de libertad no sea una práctica habitual, sino una medida de último recurso.