Ábalos apunta a Interior: “Es raro que la UCO no investigue a Marlaska”
El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha intensificado sus críticas públicas en el marco del caso Koldo, al cuestionar abiertamente la ausencia de diligencias judiciales hacia el Ministerio del Interior. En una entrevista realizada por OKDIARIO, Ábalos se muestra “perplejo” por la falta de investigaciones contra altos mandos y responsables del departamento que encabeza Fernando Grande-Marlaska, pese a que —según afirma— la trama de comisiones también salpica a esa cartera ministerial.
Críticas directas al enfoque de la UCO
Ábalos sostiene que la Unidad Central Operativa (UCO) ha centrado sus esfuerzos “exclusivamente” en los entornos de Transportes y Ferraz, sin considerar que Koldo García, su exasesor, tenía “relaciones fluidas y continuas” con miembros destacados del Ministerio del Interior incluso después de cesar en su puesto oficial.
“Interior está lleno de gente pringada, con mascarillas o con todo, pero la UCO no habla de nadie de Interior”, afirma el exministro, quien insinúa que se está aplicando un “cordón de protección” sobre Marlaska y su equipo.
Ábalos cita la existencia de un general y varios coroneles presuntamente implicados, sin que hasta ahora consten imputaciones o registros relevantes en esa sede ministerial. Su tesis es que habría una falta de equilibrio investigativo, pese a los vínculos constatados entre Koldo y miembros del cuerpo policial.
Relaciones sospechosas: del subteniente al conductor de Marlaska
Entre los nombres que Ábalos menciona figura el comandante Rubén Villalba, supuesto contacto estrecho de Koldo García, y Rafael Pérez, ex número dos de Interior y secretario de Estado de Seguridad hasta hace pocas semanas. El exministro afirma que solicitó formalmente su declaración ante el Supremo, pero el juez instructor desestimó la petición.
Un elemento especialmente controvertido es la mención al conductor personal del ministro Marlaska, identificado como “Sinfoniano”, citado en una conversación de agosto de 2018 entre los hermanos Rubén y Víctor de Aldama. El primero, escolta de Ábalos, instruye al segundo para entregar un paquete en la sede de Interior “a nombre del conductor de Marlaska”, en un episodio cuya naturaleza aún no se ha esclarecido.
Presuntas omisiones investigativas y estrategia defensiva
Estas declaraciones parecen formar parte de una nueva estrategia jurídica y mediática de Ábalos: enfatizar que la investigación de la Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil ha sido parcial y selectiva, focalizándose en él, en Santos Cerdán y en el entramado económico articulado alrededor de Acciona, LIC y OPR, mientras otros actores clave habrían permanecido bajo el radar.
Aunque por ahora la investigación se ha limitado a las actuaciones relacionadas con el Ministerio de Transportes y con la secretaría de Organización del PSOE, la UCO sí ha intervenido recientemente en Canarias y Baleares en relación con contratos sanitarios gestionados durante la pandemia, afectando a los expresidentes autonómicos Ángel Víctor Torres y Francina Armengol.
Sin embargo, el foco sobre Interior ha sido mucho más tenue, algo que Ábalos denuncia como “anómalo” dadas las conexiones operativas de Koldo García con el ministerio y sus agentes.
Marlaska en el epicentro político, pero no judicial
Desde su nombramiento en junio de 2018, Fernando Grande-Marlaska se ha mantenido como una de las figuras más estables del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Pese a su rol central en la gestión de la pandemia, Filomena, los contratos internacionales y las crisis migratorias, hasta la fecha no se ha abierto ninguna diligencia penal contra él ni contra su entorno inmediato, a excepción de la dimisión de Rafael Pérez por “motivos personales”.
Este silencio judicial, unido a la mención de contactos directos de Koldo con mandos operativos de Interior, es lo que Ábalos pretende subrayar como “laguna o sesgo”, dejando entrever que el alcance de la investigación podría estar condicionado políticamente o por pactos de no agresión interna dentro del Gobierno.