Estados Unidos ataca la isla estratégica de Kharg, centro del petróleo iraní
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un ataque aéreo masivo contra objetivos militares en la isla iraní de Kharg, una infraestructura clave para la exportación de petróleo del país
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el Comando Central estadounidense ejecutó un ataque aéreo masivo contra objetivos militares en la isla iraní de Kharg, una infraestructura estratégica para el sector energético de Irán.
Según explicó el mandatario en su red social Truth Social, la operación incluyó “uno de los bombardeos más poderosos de la historia de Oriente Medio”, con el objetivo de destruir instalaciones militares situadas en la isla.
“Aniquilamos completamente todos los objetivos militares en la joya de la corona de Irán”, afirmó Trump.
La isla de Kharg, situada en el Golfo Pérsico a unos 56 kilómetros de la costa iraní, es el principal centro de exportación de petróleo del país.
La isla que mueve el petróleo iraní
Aunque tiene un tamaño similar al Central Park de Nueva York, la isla posee una enorme importancia estratégica.
Kharg alberga terminales petroleras capaces de cargar cerca de siete millones de barriles diarios.
Además:
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Cerca del 90% del petróleo iraní exportado pasa por esta isla
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Gran parte del crudo se dirige a China e India
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Es uno de los puntos energéticos más sensibles de Oriente Medio
Por esta razón, cualquier operación militar en la zona tiene impacto potencial en los mercados energéticos globales.
Trump evita atacar la infraestructura petrolera
A pesar de la magnitud del ataque, el presidente estadounidense aseguró que Washington decidió no destruir las instalaciones petroleras de Kharg.
Según explicó, la decisión responde a motivos estratégicos.
“Nuestras armas son las más poderosas del mundo, pero por decencia decidí no destruir la infraestructura petrolera”, declaró.
Sin embargo, Trump lanzó una advertencia directa a Irán.
El mandatario afirmó que Estados Unidos reconsiderará esa decisión si Teherán intenta bloquear el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
El estrecho de Ormuz, el cuello de botella energético del planeta
La tensión internacional se centra especialmente en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo para el comercio energético.
Este estrecho conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y por él circula una enorme parte del suministro mundial de energía.
Cada día atraviesan el estrecho:
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Aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo
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Cerca del 20% del comercio mundial de gas natural licuado
Por ese motivo, incluso la amenaza de interrupción en esta ruta puede provocar fuertes movimientos en los mercados internacionales.
El petróleo supera los 100 dólares por barril
El impacto de la crisis ya se está reflejando en los mercados energéticos internacionales.
El precio del petróleo ha superado los 100 dólares por barril, una cifra que no se registraba desde 2022.
El encarecimiento del crudo se traslada rápidamente a los combustibles.
En Estados Unidos:
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La gasolina ronda los 3,63 dólares por galón
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El diésel ha subido hasta 4,89 dólares por galón
El diésel suele reaccionar especialmente rápido a las crisis energéticas debido a su uso intensivo en transporte e industria.
La Casa Blanca estudia medidas para proteger el transporte marítimo
Ante el riesgo de interrupciones en el tráfico energético, la Casa Blanca analiza varias medidas para garantizar el flujo de petróleo.
Entre ellas se encuentra la posibilidad de que la Marina estadounidense escolte petroleros que atraviesen el estrecho de Ormuz.
Trump adelantó que esa operación podría comenzar “muy pronto”.
El presidente también advirtió que Estados Unidos responderá con más fuerza si Irán intenta bloquear el paso de buques.
“No permitiré que un régimen terrorista mantenga al mundo como rehén interrumpiendo el suministro mundial de petróleo”, afirmó.
Una crisis que sacude los mercados globales
El ataque contra la isla de Kharg marca una nueva escalada en el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La combinación de acciones militares, tensión naval y volatilidad energética está generando preocupación en los mercados internacionales.
Los analistas advierten que cualquier interrupción en el suministro de petróleo del Golfo Pérsico podría tener consecuencias económicas globales, desde el precio del combustible hasta el coste del transporte y los alimentos.
En un mundo altamente dependiente del petróleo, cada movimiento en el estrecho de Ormuz tiene el potencial de sacudir la economía mundial.