Los opositores repiten el examen de Infantil tras anularse el primero
Un fallo en la redacción del ejercicio práctico obligó a Educación a repetir la prueba ayer, afectando a todos los aspirantes, especialmente a quienes realizaron el supuesto B inicialmente
El proceso de oposición al cuerpo de maestros de Educación Infantil en Cantabria vivió ayer una jornada excepcional con la repetición del ejercicio práctico, que se realizó por segunda vez el sábado 28 de junio, tras haberse detectado una irregularidad en la prueba anterior. Esta nueva convocatoria afectó a todos los aspirantes que participaron en el examen inicial del día 21 de junio, cuya validez quedó parcialmente anulada tras confirmarse que uno de los supuestos no se ajustaba a los criterios establecidos por la normativa educativa vigente.
El error se localizó en el supuesto práctico B, uno de los dos planteados a los opositores durante la primera convocatoria. Según los informes técnicos elaborados por la comisión de selección de la especialidad, el contenido del ejercicio hacía referencia al primer ciclo de Educación Infantil, cuando la convocatoria estipulaba que debía basarse exclusivamente en el segundo ciclo. Esta discrepancia vulneraba los requisitos exigidos por la Lomloe, así como las directrices fijadas por la inspección educativa, lo que llevó a las autoridades competentes a activar el protocolo de revisión de pruebas.
La Dirección General de Personal Docente del Gobierno de Cantabria se reunió ese mismo fin de semana con los presidentes de los tribunales de evaluación, y posteriormente se convocó una mesa técnica con las organizaciones sindicales el lunes 24 de junio. Durante esa reunión se informó de la naturaleza del error y se anticipó que la comisión de selección tomaría una decisión final ese mismo día por la tarde.
Finalmente, la resolución fue la repetición del ejercicio práctico en su totalidad para garantizar la igualdad de condiciones y la objetividad del proceso selectivo. La Consejería de Educación estableció que todos los aspirantes tendrían que realizar de nuevo el examen, aunque con distinciones específicas en función del supuesto que hubieran elegido en la prueba original.
Aquellos opositores que desarrollaron el supuesto B el día 21 estaban obligados a repetir la prueba si querían que esta fuera evaluada. En caso de no hacerlo, recibirían una calificación de 0,000 en esa parte del proceso. En cambio, quienes eligieron el supuesto A disponían de la opción de conservar su nota anterior o presentarse nuevamente al ejercicio para intentar mejorarla.
El examen repetido se celebró este sábado 28 de junio en las mismas condiciones que el anterior, y contó con una notable asistencia, ya que Educación calcula que entre un 60% y un 70% de los aspirantes decidieron acudir, bien por obligación legal o por decisión voluntaria. Aunque el número exacto de participantes no ha sido confirmado oficialmente, la cifra evidencia la dimensión del impacto que tuvo el fallo administrativo inicial.
La repetición de la prueba ha generado inquietud entre los opositores, muchos de los cuales habían comenzado ya a preparar la siguiente fase del proceso. La medida, aunque necesaria para cumplir con los principios de legalidad y equidad, obligó a rehacer una parte clave del calendario de preparación de los candidatos y ha supuesto una carga añadida tanto para los aspirantes como para los tribunales evaluadores.
La Consejería de Educación ha defendido su actuación señalando que se ha seguido estrictamente el procedimiento legal previsto para estas situaciones, y ha subrayado que su prioridad es garantizar que todas las pruebas se desarrollen conforme a la normativa vigente. A partir de ahora, se procederá a evaluar el nuevo ejercicio realizado ayer sábado, que sustituirá al anterior en los casos obligatorios y, si así lo desean los candidatos, también para quienes optaron por repetirlo voluntariamente.
Se espera que los tribunales comiencen en breve la corrección de los nuevos ejercicios, de forma que no se alteren sustancialmente los plazos generales del proceso selectivo. No obstante, algunas organizaciones sindicales han solicitado una revisión más profunda de los mecanismos de validación de los supuestos prácticos antes de su aplicación, para evitar situaciones similares en futuras convocatorias.