"Lo tenía grabado en mi cabeza": el español Josué Canales conquista el bronce en los 800 metros del Mundial
En una carrera de alto nivel, Canales supo gestionar sus emociones y tácticas a la perfección, lo que le permitió mantenerse en el podio, después de una competición que, como él mismo reconoció, fue todo un desafío desde el momento de su preparación.
“Ha sido más difícil llegar aquí que la final, ¡qué pajarón!”, dijo el atleta entre risas al ser entrevistado por los medios oficiales de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA). A pesar de la enorme presión que conlleva competir en un evento de esta magnitud, Canales se mostró relajado y agradecido, pero también consciente del arduo trabajo que ha tenido que hacer para llegar a este punto. "Sabía que la carrera iba a ser muy rápida. He estado analizando todo desde ayer", añadió.
Un trabajo mental constante
Canales fue honesto al confesar que tuvo que lidiar con varios pensamientos intrusivos durante su preparación para la carrera. "Tuve que dejar atrás las emociones. Incluso hoy, viéndome ayer, me di cuenta de lo que estaba sintiendo, pero luché contra el síndrome del impostor", afirmó el atleta. Reconoció que en otras finales previas no había tenido los resultados deseados, lo que le llevó a sentir que "no quería que ese sentimiento de inseguridad me afectara". Sin embargo, se mantuvo firme y, como buen profesional, supo cómo revertir esas dudas. "He estado pensando todo el rato que yo también me lo merezco, que trabajo muy duro para esto", destacó.
La carrera, una estrategia perfecta
El análisis de Canales sobre la final de los 800 metros fue preciso y detallado. Según explicó, tenía muy claro lo que debía hacer en cada momento de la prueba. "Me ha salido a la perfección lo que tenía grabado en la cabeza. Ha salido tal cual como decía", explicó el medallista. El corredor español había previsto que el atleta ugandés saldría muy fuerte desde el principio, algo que ocurrió, pero él supo cómo gestionarlo para evitar que le afectara. "Sabía que él iba a hacer el corte y que se iba a frenar porque estaba corriendo por encima de su marca personal", recordó Canales.
El momento decisivo para el español fue cuando, en la primera contrarrecta, vio que el corredor africano no dejaba suficiente espacio para adelantarlo. "Me dije: 'no está dejando el hueco suficiente, si lo intento aquí, me voy a perjudicar'. Esperé a la siguiente recta, y ahí fue cuando vi que dejó el hueco. Pensé: 'no dejes ni un segundo, actúa ya, porque si no, esa distancia no la remontas'", relató.
En la última vuelta, Canales se entregó al máximo. "Estaban yendo a 1:16, y con toques, alguien tiene que petar. Yo fui a por todas, a por la plata. Solo estaba pensando en darlo todo", comentó. Aunque no logró la segunda plaza, el tercer puesto en el Campeonato del Mundo le colmó de satisfacción. "Ha petado uno, no he llegado a la plata, pero soy tercero del mundo, así que no puedo estar más contento", afirmó con una sonrisa.
Un homenaje a su abuela
Con la medalla de bronce colgada al cuello, Canales dedicó su éxito a una persona muy especial para él: su abuela, Ruth Liliana. "Esta medalla tiene el nombre de mi abuela. Le debo el cielo a esa señora, la amo con todo mi corazón y yo no sería quien soy si no es por ella", confesó el atleta visiblemente emocionado. Un gesto de gratitud que refleja el enorme apoyo familiar que ha recibido a lo largo de su carrera.
El futuro es prometedor
Josué Canales no se conforma con su medalla de bronce y ya tiene la vista puesta en los próximos desafíos. "Lo he estado demostrando desde el 10 de enero, he venido para quedarme", dijo, dejando claro que su objetivo es seguir creciendo en el atletismo español y seguir brindando alegrías a sus seguidores.
Para celebrar su éxito, Canales tiene previsto asistir a la tradicional 'final party', y bromeó con los periodistas sobre su mala fama en este tipo de eventos: "La mala fama me persigue por algo", dijo entre risas, dejando claro que sabe cómo disfrutar de sus logros.
Con su medalla de bronce, Canales se ha consolidado como uno de los atletas más prometedores de España, y promete seguir luchando por más éxitos en el futuro. El atletismo español tiene razones para estar orgulloso de este joven talento, que sigue demostrando que, con trabajo y determinación, los sueños se pueden hacer realidad.