Miguel Ángel Sánchez revela los secretos paleolíticos del geoparque Costa Quebrada
En un rincón donde el tiempo se fósiliza y las rocas cuentan historias olvidadas, el Ciclo de Conferencias sobre Prehistoria de Puente Viesgo alcanza este miércoles un nuevo capítulo. Será a las 19:30 horas, en el Centro de Arte Rupestre (CAR) de Cantabria, cuando Miguel Ángel Sánchez, doctor en Geología por la Universidad de Cantabria, desvele las claves de su ponencia: “El geoparque de Costa Quebrada y la costa del Paleolítico”.
Esta conferencia, enmarcada en la trigésimo quinta edición del reputado ciclo que organiza la Sociedad de Amigos de las Cuevas del Castillo, se centra en uno de los espacios más singulares del litoral atlántico europeo, donde el paisaje geológico se entrelaza con las huellas del ser humano prehistórico.
Costa Quebrada: un relicario natural del Paleolítico
El geoparque de Costa Quebrada, recientemente reconocido por la UNESCO, se extiende como un palimpsesto de estratos, fallas y acantilados donde el registro geológico dialoga con el patrimonio arqueológico sumergido y terrestre. Miguel Ángel Sánchez expondrá cómo, en épocas glaciares, la línea de costa se extendía hasta 10 kilómetros mar adentro, dejando al descubierto rasas marinas que hoy yacen a decenas de metros por encima del actual nivel del mar.
En ese escenario de cambios climáticos extremos, grupos humanos del Paleolítico desarrollaron formas de vida adaptadas al litoral, cuyos rastros —cuevas, grabados, pigmentos, y arte mueble— comienzan a ser redescubiertos gracias al cruce entre la geología de precisión y la arqueología paleolítica.
La costa como refugio simbólico: del sur al norte
La sesión de Sánchez sucede a la impartida por el prehistoriador Pedro Cantalejo, quien recientemente iluminó al público con los hallazgos en las cuevas malagueñas de La Victoria e Higuerón, localizadas en el enclave de El Cantal. Allí, en cavidades abiertas a decenas de metros sobre el nivel del mar, se han identificado manos en positivo, discos aerografiados, figuras de fauna marina y hasta impresiones digitales con arcilla y resina de pino, todos ellos elementos que demuestran una relación simbólica profunda entre el ser humano paleolítico y el medio litoral.
Particularmente revelador fue el repaso a la Cueva del Tesoro, uno de los pocos santuarios paleolíticos costeros en España con una secuencia iconográfica continua desde el Magdaleniense hasta el Neolítico. Cantalejo destacó también los más de 100 motivos esquemáticos hallados en La Victoria, algunos con una antigüedad superior a los 30.000 años.
Ciencia, arte y territorio: la unión de disciplinas al servicio del pasado
El enfoque del ciclo de Puente Viesgo, que une la geología, la prehistoria, la historia del arte rupestre y la cultura del territorio, posiciona a Cantabria como una referencia científica y patrimonial a nivel internacional. Las conferencias, abiertas al público y con entrada libre, funcionan como auténticos laboratorios del saber interdisciplinar, donde se da voz a expertos cuyas investigaciones iluminan no solo las cavernas, sino las mentes contemporáneas.