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George A. Romero, anatomía de un miedo que piensa

El Centro Doctor Madrazo acoge, el miércoles 16 de julio, un ciclo cinematográfico que ahonda en el legado de George A. Romero, el maestro que transformó el terror en discurso
El cineasta de terror George A. Romero. / x
El cineasta de terror George A. Romero. / x

Mucho antes de que el género de terror se convirtiera en un producto de fórmula, George A. Romero ya había reescrito sus reglas con una osadía que aún resuena. Desde su mítica «Night of the Living Dead» (1968) —donde el zombi deja de ser monstruo para convertirse en metáfora del colapso social—, su cine ha sido laboratorio político, grito existencial y ejercicio de disidencia narrativa.

El ciclo que presenta Cineinfinito no recurre a lo obvio, sino a lo profundamente significativo. Cuatro títulos clave que retratan a un cineasta incómodo, lúcido y radicalmente contemporáneo.


Las fechas del miedo pensante

Mañana miércoles 16 de julio, el Centro Cultural Doctor Madrazo se convertirá en templo fílmico del horror con conciencia. Las sesiones, programadas en formato doble, invitan a redescubrir una obra que va más allá del susto para adentrarse en las zonas oscuras de la identidad social y personal.

Miércoles 16 de julio

  • 18:00 hThe Amusement Park (1973) | Una pesadilla sobre el envejecimiento, el olvido y la alienación

  • 19:25 hMartin (1977) | Un relato inquietante entre el vampirismo y la enfermedad mental, la represión y el deseo


El horror como crítica: una filmografía que interpela

Romero no hizo cine para el aplauso fácil. En obras como Hungry Wives (1972), también conocida como Season of the Witch, explora el hastío doméstico y la frustración femenina, con un enfoque que fusiona el drama interior con lo sobrenatural. En The Amusement Park, penetra en los laberintos de la vejez con una estética experimental y un mensaje que denuncia la violencia estructural contra los mayores.

Y con Martin, entrega su pieza más desconcertante: un relato psicológico, simbólico y brutal, donde lo fantástico no está para escapar, sino para señalar las heridas sin nombre de la sociedad.

Romero: mucho más que zombis

George A. Romero no fue únicamente el inventor del zombi moderno. Fue, sobre todo, un ensayista visual, un cronista del colapso cultural que utilizó el terror como vehículo ético y artefacto político. Su obra se erige hoy como una advertencia aún vigente: la verdadera amenaza no viene del exterior, sino de lo que nuestra civilización se niega a mirar de frente.


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