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El espíritu eléctrico del East Coast aterriza en el New: Mike Mok and The Em-Tones

Este viernes 4 de julio a las 20:30h, la Sala Rock Beer The New acoge una noche de alta tensión sonora con el directo explosivo de Mike Mok and The Em-Tones y The Mooks, dos formaciones con ADN neoyorquino
'The Mooks' durante un concierto. / x
'The Mooks' durante un concierto. / x

La noche santanderina promete arder este viernes 4 de julio con un doble cartel de culto que cruza el Atlántico con sabor a vinilo antiguo, cuero sudado y reverberación de club clandestino. A partir de las 20:30h, la legendaria Sala Rock Beer The New se convierte en escenario de un evento que mezcla mitología rockera y energía subterránea: llegan los incendiarios Mike Mok and The Em-Tones, acompañados por el hipnótico dúo The Mooks.

Mike Mok and The Em-Tones no son una banda cualquiera. Con base en Nueva York, el grupo está liderado por el magnético Mike Mok, y acompañado por tres bestias del underground: el bajista Grey Albert y el batería JJ Murphy —miembros activos del combo punk Spite Fuxx—, y el prodigioso guitarrista Simon Chardiet, cuyo currículum es una crónica viva del rock más visceral.

Chardiet, auténtico samurái de las seis cuerdas, ha compartido escenario con nombres que resuenan en la leyenda: desde Bo Diddley hasta Dee Dee Ramone, pasando por Andre Williams, Mojo Nixon, Rancid, Heavy Trash o Jon Spencer. Además, ha dejado su firma en múltiples discos de The Slackers, consolidándose como una figura clave del sonido alternativo estadounidense.

Y como si no bastara, Simon Chardiet comparte escenario esa misma noche con Vic Ruggiero, alma de The Slackers, para formar The Mooks, un dúo que reescribe los géneros con tinta sucia y sincopada. The Mooks son surf boogie con entrañas, blues degenerado, doo-wop espectral y punk cocido a fuego lento. Una propuesta inclasificable, rebosante de estilo y peligro.

El concierto se perfila como uno de los hitos del verano rockero en Cantabria, una oportunidad única para experimentar una descarga sónica sin concesiones, una noche de feedback, vibración analógica y espíritu de garaje, tan salvaje como refinado, tan ancestral como posmoderno.

La entrada estará disponible en taquilla hasta completar el aforo, y todo apunta a que será una de esas noches memorables de las que se hablará durante años en los bares que aún conservan jukeboxes y almas inquietas.


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