Enrique Ponce se despide en la monumental Plaza México con ovaciones y honores
Enrique Ponce se despidió de la Monumental Plaza de Toros México en una jornada llena de homenajes y reconocimientos a su trayectoria. Considerado una de las figuras más destacadas de la tauromaquia, el torero español recibió el respaldo de la afición que lo acompañó en su última actuación en el coso capitalino. Su despedida se dio en el marco de la feria del aniversario, donde compartió cartel con Diego Silveti y Alejandro Adame.
La corrida, marcada por la falta de bravura de los toros de la ganadería Los Encinos, estuvo lejos de ser un espectáculo lucido en términos de calidad del ganado. Sin embargo, Ponce logró sobreponerse a las dificultades con su maestría y recibió un reconocimiento unánime por parte del público. En su lote inicial, los astados no ofrecieron grandes opciones para el lucimiento, lo que llevó al valenciano a optar por lidiar un toro de regalo.
El ejemplar, de comportamiento débil y noble, tampoco representaba una gran oportunidad artística, pero el torero supo sacar provecho de la situación. Con su experiencia y temple, Ponce construyó una faena en la que se impuso con elegancia y finalizó con una estocada certera que le valió la concesión de las orejas. La ovación del público fue inmediata, con gritos de "torero" y muestras de admiración.
En términos de resultados, Diego Silveti fue el triunfador de la tarde al obtener dos orejas, lo que le permitió salir a hombros junto a Ponce por la Puerta Grande de "El Encierro". Alejandro Adame, por su parte, confirmó su alternativa y dejó una grata impresión, logrando cortar una oreja con una labor destacada.
Antes del inicio del festejo, la Banda de Guerra de la Policía Bancaria e Industrial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México rindió los honores al Lábaro Patrio, entonando el Himno Nacional entre exclamaciones de "¡Viva México! ¡Viva la Fiesta Brava!". Durante el paseíllo, la Asociación Nacional de Matadores entregó una placa conmemorativa a Enrique Ponce en reconocimiento a su trayectoria, lo que provocó una ovación en el tercio.
Con una asistencia considerable en la Plaza México, la corrida se llevó a cabo en una tarde de clima agradable. Se lidiaron siete toros de Los Encinos, entre los cuales destacaron el primero y el tercero por sus condiciones, así como el séptimo, que fue el toro de regalo lidiado por Ponce.
En el transcurso de la corrida, el valenciano lidió a "Protagonista", un toro de 495 kilos, en el que buscó imprimir su sello característico de elegancia y temple. Sin embargo, la debilidad del astado limitó el desarrollo de la faena, aunque recibió una ovación en el tercio. Finalmente, con "Indiano", de la misma ganadería, el maestro logró encumbrarse con series de derechazos, naturales y una estocada certera que le valieron las dos orejas.
El cierre del festejo estuvo marcado por un espectáculo de luces y música en el ruedo, en el que el mariachi interpretó piezas emblemáticas como "El Son de la Negra", "El Rey" y "México Lindo y Querido", con la participación del cantante Pepe Aguilar. En el ruedo, una iluminación especial mostraba la frase "Enrique Ponce hasta siempre".
En otro suceso de la jornada, el banderillero Fernando García Araujo se despidió de los ruedos tras 31 años de trayectoria. Su hijo, Fernando García López, le cortó el añadido como parte del homenaje. Además, durante la corrida se registraron dos espontáneos en el ruedo: el tlaxcalteca Enrique Reyes Ronquillo y el colombiano Mikel Ramírez, quienes buscaron llamar la atención de la afición con sus intentos en la arena.