Débora Regalado reinventa la memoria textil en 'Ajuar de color'
En un gesto de profunda reivindicación simbólica, la artista visual Débora Regalado convierte la memoria silenciada en un lenguaje visual de una potencia insólita. Su muestra “Ajuar de color”, compuesta por más de treinta piezas inéditas, despliega en el Centro Cívico Tabacalera un relato íntimo, tejido desde los márgenes, donde lo cotidiano adquiere una inesperada trascendencia estética.
La propuesta, visitada este viernes por el consejero de Cultura, Luis Martínez Abad, es una reflexión profunda sobre los objetos que habitaron silenciosamente la vida doméstica: sábanas, encajes, bordados y otros elementos del ajuar tradicional femenino. Aquellos que durante décadas descansaron en cajones cerrados, baúles polvorientos o armarios sellados por el tiempo.
“No se trata de nostalgia, sino de relectura crítica”, afirma la autora, quien actúa como arqueóloga del color al extraer de esas tramas olvidadas una nueva forma de mirar. En sus lienzos, el color no adorna: habla, invoca, recuerda. Se convierte en lenguaje emocional, en topografía de lo invisible.
Arte textil y contemporaneidad: una alquimia visual
Débora Regalado-Blanco, cuya trayectoria nacional ha dejado huella en galerías y museos de Andalucía, Salamanca y Cantabria, se define por una investigación minuciosa de dos ejes fundacionales: el color y la geometría. En esta exposición, esos dos elementos se entrelazan con el recuerdo heredado, creando una estética que reconfigura lo doméstico en universal.
Inspirada en los ajuares femeninos que durante generaciones fueron preparados con un cuidado casi ritual por madres y abuelas, Regalado otorga a esta tradición una nueva lectura contemporánea. Lejos de la nostalgia o la idealización, sus obras abren un espacio de diálogo entre la tradición silenciada y el presente activo.
“Ajuar de color” se erige así como una poética del objeto abandonado, que ya no solo representa lo que fue, sino lo que puede llegar a ser en la mirada transformadora del arte.
Apoyo institucional y proyección cultural
La artista fue seleccionada dentro del programa “Comisariado 2023”, impulsado por la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria, con su proyecto “Sutilezas del Color”, presentado en la Casa de Cultura Hermilio Alcalde del Río de Torrelavega en agosto pasado. Esta continuidad revela una voluntad institucional clara de impulsar voces singulares dentro del arte contemporáneo autonómico.
El consejero Luis Martínez Abad elogió durante su visita el carácter “singular y comprometido” de la obra de Regalado, subrayando la necesidad de “tejer puentes entre la memoria cultural y las nuevas generaciones a través del arte”.
Un lenguaje propio que no cesa de expandirse
A lo largo de su carrera, Débora Regalado ha trabajado en el estudio de Simon Zabell y Jesús Zurita, colaborando como asistente de producción plástica, experiencia que consolidó su interés por el uso del color como símbolo y del espacio como discurso.
Su inclusión como finalista en el Premio de Artes Plásticas 2023 confirma una evolución coherente y sólida, orientada hacia una exploración profunda y radical del lenguaje visual.
Con “Ajuar de color”, el arte se convierte en rescate emocional, en acto de justicia simbólica y en una invitación a mirar con ojos nuevos lo que una vez se consideró “menor”. Lo que fue silencio, hoy es forma. Lo que fue útil, ahora es obra. Y en esa transformación, Débora Regalado se consagra como una de las voces más potentes de la nueva sensibilidad plástica del norte peninsula