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Cien años sin Satie: la Fundación Gerardo Diego convierte su música en un ritual

La Fundación Gerardo Diego, epicentro de la vida cultural cántabra, será el escenario donde el tiempo se disolverá en sonido, desde las 18:00 horas del martes 1 de julio hasta aproximadamente las 13:00 horas del miércoles 2
La fundación Gerardo Diego en Santander. / x
La fundación Gerardo Diego en Santander. / x

En un gesto de devoción artística sin precedentes, medio centenar de pianistas se preparan para embarcarse en una de las proezas musicales más radicales jamás concebidas: la interpretación ininterrumpida de Vexations, la críptica y enigmática obra compuesta en 1893 por el inclasificable Erik Satie. La Fundación Gerardo Diego, epicentro de la vida cultural cántabra, será el escenario donde el tiempo se disolverá en sonido, desde las 18:00 horas del martes 1 de julio hasta aproximadamente las 13:00 horas del miércoles 2, en un maratón pianístico que trasciende la música para convertirse en acto ritual.


Cien años de silencio, rotos por 840 repeticiones

El próximo 1 de julio de 2025 marca el centenario exacto del fallecimiento de Erik Satie, compositor francés que redefinió los márgenes de la música y el pensamiento artístico. Para conmemorarlo, la Fundación ha ideado una performance inmersiva, un homenaje coral en torno a Vexations, esa partitura breve —152 notas— pero infinitamente reiterativa, cuyo enigmático pie de página dicta: “Pour se jouer 840 fois de suite...”

No es una simple pieza. Es una experiencia transformadora, una espiral sonora que, como advirtió John Cage, cambia a quien la toca y a quien la escucha. El compositor estadounidense, padre de la vanguardia del siglo XX, organizó el primer intento serio de ejecución completa en 1963 en el Pocket Theatre de Nueva York, pronunciando al final una frase que ha devenido mantra:

“He cambiado y el mundo ha cambiado.”


Un concierto sin fin, para una escucha sin reglas

El evento, de entre dieciocho y veinte horas de duración, será abierto al público en todo momento. La sede de la Fundación, en pleno corazón de Santander, se transformará en un espacio de contemplación libre, donde el silencio y la repetición serán los auténticos protagonistas. Los asistentes podrán entrar y salir con discreción, elegir su rincón en la sala, y dejarse arrastrar por el oleaje hipnótico del piano.

Además, durante el transcurso de la interpretación se proyectará una pieza audiovisual original del pianista y creador Luis Aracama, concebida ex profeso para dialogar con los ecos sonoros de Satie.


Satie vive en la repetición

¿Qué impulsa a cincuenta intérpretes —cada uno con su tiempo, su sensibilidad, su biografía— a rendirse a una obra donde la repetición se convierte en meditación? La respuesta está en el corazón mismo de la música de Satie: un misterio sin respuesta, una idea que rompe las lógicas narrativas para construir una mística de la persistencia.

Esta vigilia pianística no es solo una cita para melómanos o estudiosos. Es una invitación al asombro, una deriva espiritual a través de las teclas, un tributo que convierte a Santander en epicentro de una de las acciones artísticas más audaces del año en Europa.


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