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Black Ends sacude Santander con su 'Psychotic Spew', grunge crudo y futurista

Liderados por Nicolle Swims, el trío reinventa los códigos del grunge en su 'post-post' era
Black Ends, el inclasificable trío procedente de Seattle. / x
Black Ends, el inclasificable trío procedente de Seattle. / x

Mañana miércoles 7 de mayo, a las 21:00 horas, Santander se prepara para una descarga sónica de alta intensidad con la llegada de Black Ends, el inclasificable trío procedente de Seattle, que hará escala en la Sala Rock Beer The New dentro de su gira europea 'Psychotic Spew'. No se trata de un simple concierto: será un acto de exorcismo musical, un regreso al núcleo más sucio, incómodo y genuino del grunge, reconfigurado para el presente con una mezcla de crudeza emocional, densidad sonora y actitud insurgente.

Post-post-grunge: la rebelión de una estética secuestrada

Si hay algo que Black Ends deja claro desde el primer acorde es que no están aquí para reciclar clichés. Lejos del mal llamado “post-grunge” comercial que invadió la radio con camisas de franela prefabricadas, esta banda rompe con la nostalgia plastificada y propone una versión más salvaje, más sucia y más libre del legado sonoro de su ciudad natal. Si hay que llamarlo de algún modo, que sea “post-post-grunge”, como reacción irónica y lúcida frente a la banalización corporativa del dolor auténtico.

Con riffs que desgarran, estructuras melódicas que rozan lo psicótico y lo poético, y letras que escupen verdad, Black Ends ha cultivado un sonido propio: grime melódico, psicodelia áspera y blues distorsionado, todo bajo la férrea dirección de Nicolle Swims, una guitarrista imponente, tan visceral como cerebral, que ejerce de eje creativo y fuerza telúrica del grupo.

Stay Evil: herencia de Endino, energía de sótano

El EP que los ha catapultado al centro de las miradas independientes, “Stay Evil”, ha sido mezclado y masterizado por un nombre mítico: Jack Endino, el alquimista sónico de discos como Bleach de Nirvana o las primeras grabaciones de Mudhoney. El tratamiento de Endino no domestica la furia: la revela. Las grabaciones, nacidas en un sótano, respiran autenticidad, con una claridad abrasiva que subraya cada cambio dinámico sin perder el filo de la distorsión.

Swims, además de voz y guitarra, invoca con sus composiciones una cosmovisión distorsionada pero lúcida, alimentada por el blues, la rabia social y la disonancia emocional. Cada tema es una exploración de la alienación contemporánea, con momentos que oscilan entre la catarsis y el delirio.

Rock Beer The New: epicentro de la colisión sonora

Conciertos como este son los que justifican el prestigio underground de la Sala Rock Beer The New, un espacio que sigue apostando por propuestas auténticas, donde el rock vive y sangra sin filtros. En un panorama saturado de estéticas de cartón piedra, Black Ends ofrece resistencia, grito y lodo. Lo suyo es música para no encajar. Para desobedecer. Para recordarnos que el grunge no murió: mutó.


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