No tiene estrellas Michelin, pero quienes van a este restaurante de Gijón repiten
En Gijón, lejos de los artificios y muy cerca del placer gastronómico, El Cencerro se ha consolidado como uno de esos restaurantes que dejan huella. Un espacio acogedor, de estética tradicional y ambiente cálido, donde la experiencia se construye desde el producto, el conocimiento culinario y un servicio cercano y profesional que acompaña sin invadir.
Un ambiente que suma a la experiencia
El local transmite comodidad y calma desde el primer momento. La sala, cuidada y sin estridencias, invita a sentarse sin prisas y a dejarse llevar por una propuesta que apuesta por la calidad sin alardes. El equipo de sala destaca por su trato atento, su dominio de la carta y una cercanía que refuerza la sensación de estar en un lugar donde el cliente importa.
Una carta extensa, coherente y con personalidad
Uno de los grandes atractivos de El Cencerro es una carta amplia pero bien pensada, con platos que combinan técnica, tradición y toques contemporáneos, siempre con el producto como eje central. La sensación es clara: apetece probarlo todo.
Para empezar: sabor y equilibrio
Entre los entrantes destacan elaboraciones como el calamar laminado con torrezno de sepia, los puerros con sardinas ahumadas, romescu y almendras o la ensaladilla de centollo y kimchi con pulpo, donde el equilibrio entre potencia y frescura está muy medido. También brillan propuestas como la burrata con tomatitos en AOVE, las setas silvestres con polenta y foie fresco o el atún rojo, disponible en tartar, tataki o falso ceviche.
Del fuego y la plancha: cocina con fondo
En los platos principales se aprecia el dominio de las técnicas y el respeto absoluto al producto. El arroz con picantón y anguila ahumada, el lomo de bacalao confitado, las carrilleras estofadas, las mollejas de ternera a la plancha o el cochinillo asado reflejan una cocina con fondo, sabor y precisión.
Especial mención merece la selección de carnes, pensada para compartir y disfrutar sin prisas: desde chuleta de novilla raza Angus, lomo de vaca frisona, buey Wagyu o chuletón de vaca gallega selección Lismir, una propuesta sólida para los amantes de la carne bien tratada.
Postres y detalles que marcan la diferencia
El final mantiene el listón alto, con postres bien ejecutados que cierran la experiencia con coherencia. A ello se suman pequeños gestos que no pasan desapercibidos: atenciones especiales, detalles personalizados en celebraciones y una actitud que convierte una comida en un recuerdo agradable.
La opinión de quienes ya han estado
Las reseñas coinciden en varios puntos clave: comida sobresaliente, servicio impecable y una experiencia global que invita a repetir. Se destaca la calidad constante tanto en entrantes como en platos principales, así como la profesionalidad del equipo y el cuidado por el cliente.