Recorre el túnel más sorprendente de Cantabria que tiene un final inesperado
Ubicado en un enclave privilegiado, el Túnel de Laredo es una de las maravillas ocultas de Cantabria. Este pasadizo, que combina siglos de historia con vibrantes expresiones artísticas y paisajes que dejan sin aliento, ofrece una experiencia única que conecta el pasado y el presente de esta región. Con más de 200 metros de longitud, su recorrido te llevará desde el casco urbano de Laredo hasta el espectacular Mirador del Abra, desde donde podrás admirar la impresionante costa cántabra, la entrada a la bahía de Santoña y las cercanas playas de Laredo y Liendo.
Si buscas una escapada que combine historia, arte y naturaleza, el Túnel de Laredo es un lugar que no puedes dejar de visitar. Prepárate para descubrir todo lo que este singular lugar tiene que ofrecer.
Un paseo por la historia del Túnel de Laredo
El Túnel de Laredo fue construido en 1863 con un objetivo muy ambicioso: facilitar el acceso al Muelle de la Soledad, ubicado al otro lado del monte de La Atalaya. Este proyecto, que prometía ser un importante avance para la localidad, se vio interrumpido por los continuos temporales y galernas que azotan la costa cantábrica. Aunque las obras nunca se completaron, el túnel quedó como un legado histórico que ha resistido al paso del tiempo.
Durante la Guerra Civil Española, el túnel adquirió una nueva función: sirvió como refugio para los habitantes de la zona ante los bombardeos de la aviación. Este uso lo convirtió en un espacio cargado de simbolismo y resistencia. A día de hoy, aunque el muelle al que debía conducir es apenas un vestigio, el túnel sigue siendo una atracción imprescindible, transformado en un espacio lleno de vida y color gracias al trabajo del artista local Steve Camino, quien decoró su interior con murales que evocan el fondo marino.
El arte que da vida al túnel
Lo que diferencia al Túnel de Laredo de cualquier otro lugar similar es su interior. Gracias al talento del artista laredano Steve Camino, las paredes del túnel están adornadas con murales llenos de color y creatividad que representan escenas del fondo marino. Cada paso es una experiencia visual que te sumerge en un mundo de corales, peces y otros elementos acuáticos que capturan la esencia de esta región costera.
Este toque artístico convierte el recorrido en mucho más que un simple tránsito; se transforma en una experiencia inmersiva y única que celebra tanto la riqueza marina de Cantabria como su tradición artística.
El Mirador del Abra: la joya al final del túnel
Al final de este recorrido lleno de arte, te espera una recompensa espectacular: el Mirador del Abra. Este punto de observación, perfectamente integrado en el entorno natural, ofrece unas vistas impresionantes de:
- La entrada de la bahía de Santoña, con su inconfundible horizonte azul.
- El majestuoso Faro del Caballo, uno de los destinos de senderismo más emblemáticos de la región.
- Las playas de Laredo y Liendo, que se extienden en una línea costera de impresionante belleza.
En días de pleamar, el oleaje golpea con fuerza, regalando un espectáculo natural único. Por otro lado, durante la bajamar, es posible caminar hasta la Playa de La Soledad, un rincón escondido que solo se revela a quienes se aventuran con precaución.
¿Cómo llegar al Túnel de Laredo?
Llegar al Túnel de Laredo desde Santoña es más sencillo de lo que parece, aunque el recorrido requiere un pequeño rodeo por carretera debido a la separación entre ambas localidades por la bahía. Aquí tienes las indicaciones paso a paso:
- Desde Santoña, toma la dirección hacia Cicero.
- Incorpórate a la autovía A-8 en dirección a Bilbao.
- Sal en la primera salida que indique Laredo y sigue las señales hacia el puerto.
- Una vez en el puerto, encontrarás fácilmente la entrada al túnel, señalizada y accesible.
El trayecto en coche dura aproximadamente 20 minutos desde Santoña, pero las vistas y la experiencia bien valen la pena.
Horarios y accesibilidad
El Túnel de Laredo es un lugar pensado para ser disfrutado por todos. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para planificar tu visita:
- Horario de apertura: Todos los días, de 07:00 a 22:00 horas. Recuerda que las puertas del túnel se cierran automáticamente, por lo que es importante organizar bien el tiempo.
- Accesibilidad: El túnel está adaptado para ser recorrido por personas en silla de ruedas, carritos de bebé e incluso es pet-friendly, lo que significa que puedes disfrutar de este paseo con tu mascota.
- Consejo práctico: Si planeas visitar la Playa de La Soledad, consulta previamente los horarios de las mareas para garantizar un acceso seguro.
Razones para visitar el Túnel de Laredo
- Un recorrido histórico: Explora un lugar con más de 160 años de historia que conecta el pasado de Laredo con su presente.
- Arte y cultura: Sumérgete en los murales marinos de Steve Camino y disfruta de un espacio único en Cantabria.
- Vistas inolvidables: Desde el Mirador del Abra, admira algunos de los paisajes más bellos de la costa cántabra.
- Acceso a lugares escondidos: Descubre la Playa de La Soledad, un rincón secreto que solo unos pocos conocen.
- Ideal para todos: Su accesibilidad lo hace perfecto para familias, amantes de la fotografía, excursionistas y turistas.
¿Qué más hacer cerca del Túnel de Laredo?
Si decides explorar más allá del túnel, Laredo y sus alrededores tienen mucho que ofrecer. Aquí tienes algunas sugerencias:
- Casco antiguo de Laredo: Recorre las calles empedradas y descubre la rica historia de esta localidad costera.
- Monte Buciero en Santoña: Si tienes tiempo, cruza la bahía para disfrutar de este parque natural lleno de rutas de senderismo.
- Playas de Laredo y Santoña: Relájate en algunas de las mejores playas del norte de España, ideales para pasear o tomar el sol.
El Túnel de Laredo no es solo un lugar de paso, es un destino en sí mismo. Combina historia, arte y naturaleza de una manera que pocos lugares logran, y ofrece una experiencia que conecta a los visitantes con la esencia de Cantabria. Desde su colorido interior hasta las impresionantes vistas del Mirador del Abra, cada rincón del túnel cuenta una historia y deja una huella imborrable en quienes lo recorren.

